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Cinco deseos de Navidad (WTA)

Con el nuevo curso al caer, proponemos cinco narrativas apetecibles para 2013.

Los deseos de la temporada tenística 2013. La apertura del nuevo curso se encuentra a apenas una semana de distancia. De esta manera, consideramos oportuno el momento para escribir la lista de ilusiones para la campaña que entra. Éstas son algunos de los escenarios deseables en el circuito femenino para el nuevo año.

Ponemos a volar la imaginación para escoger una serie de narrativas deseables en 2013. Próximos a fechas señaladas llega el momento de hacer acopio de buenos propósitos y plasmar las ilusiones del año que llega. Siendo realistas en distinto grado, intentamos aprovechar el inicio de una nueva temporada para difuminar malos hábitos del pasado, edulcorar recuerdos desagradables e intentar poner las cosas en orden. En algunos casos es posible que los escenarios planteados representen una realidad ciertamente utópica. No obstante, consideramos que todos ellos contribuirían a un mayor disfrute de la disciplina en su versión femenina. Exponemos someramente cinco líneas de desarrollo que añadirían cierto espectáculo a la temporada 2013.

Rendimiento máximo de Petra Kvitova – A pesar de ofrecer una competitividad regular a lo largo de toda la temporada, el despliegue de la competidora checa quedó en 2012 por debajo de lo esperado siendo incapaz de resistir el ritmo de las referentes. Comenzó 2012 en la segunda posición y clausuró el curso en octava posición. Abrió la temporada a apenas 115 puntos de coronar el circuito femenino y cerró la campaña a más de 5.000 unidades de la cima. Enfermedades y lesiones mancharon parte de su itinerario. No obstante, fue capaz de suturar unas estrías de rendimiento otrora más marcadas en su historial. Dos semifinales en Grand Slam lejos de la hierba confirman a la campeona de Wimbledon como una amenaza de primera línea en cualquier escenario. Su particular Talón de Aquiles, el despliegue en pista dura norteamericana, le vio coronarse como la mejor jugadora del circuito en dicho enclave. Tras una temporada de asimilación de estatus adquirido, 2013 se presenta como una oportunidad para seguir progresando. Recuerden que hablamos de la tenista que abrió en canal el circuito en 2011 y ató en corto a Azarenka (3-0 en dicho año) antes de su ascenso al número 1. ¿Puede recuperar el terreno perdido y añadir picante a la élite WTA? Sería muy positivo.

Recuperación deportiva de Caroline Wozniacki – El gran desplome de 2012 en el circuito femenino. A nivel de élite, su regresión competitiva no aguanta la comparación con ninguna otra tenista referente en WTA. Una jugadora que arribó al Open de Australia como primera cabeza de serie y que llegó a abandonar el grupo de las diez primeras raquetas del circuito. Movimientos en el banquillo propiciaron cierta indisciplina táctica. Optando por una vertiente más agresiva, una apologeta de la resistencia numantina encontró sus destrezas en terreno de nadie. La búsqueda de la mejora trajo consigo una erosión deportiva. Forjada para la destrucción por desesperación, encuentra severos reparos al llevar la iniciativa. Carece de impacto poderoso para rebasar el oponente. Le cuesta desarbolar al rival, prefiere deshacerlo de nervios. Sufre para encontrar el ganador y goza generando el fallo. No le sale natural ganar pista. La evolución tornó en involución. ‘Volvemos al antiguo sistema’ resumió su padre Piotr. La vía que llevó a la danesa al ático de la disciplina. Esa versión ultradefensiva que le convirtió en la novena mujer de la historia con más semanas gastadas en el número 1 del mundo. Una táctica que no le permitió dominar a los grandes nombres ni alzar los mayores cetros, ineficaz ante competidoras con gran desplazamiento lateral y mayor potencia de juego, pero que nutre su confianza con una regularidad colosal. Algo perdido durante buena parte del año.

Crecimiento competitivo de Carla Suárez – La compañía de la normalidad. Tras dos temporadas marcadas por el tortuoso tañer de las lesiones, la canaria enjugó una campaña relativamente limpia desde el punto de vista físico. Además, ha logrado igualar su mejor clasificación de siempre a final de curso y ha recuperado el estatus de primera raqueta del tenis femenino español. Con 24 años, la doble cuartofinalista de Grand Slam encara una temporada realmente ilusionante. Decidida a poner en práctica un perfil de juego más ofensivo, dar un paso hacia delante y hacer brotar de sus cuerdas el destino, quién sabe puede estar el techo de un talento que tres años atrás llegó a rondar las veinte primeras posiciones del circuito femenino. Su limada clasificación durante el curso 2012 le embarcó en cruces prematuros ante oponentes de gran calibre. Un ‘lastre’ desde el plano numérico pero valioso rodaje a nivel de exigencia. Las mejores sensaciones de la temporada llegaron en el último tramo. Poniendo contra la pared a Agnieszka Radwanska en Nueva York o cercando las semifinales del Premier Mandatory de Pekín (mandando a la lona a Petra Kvitova o Jelena Jankovic) como capítulos más destacados. Capaz de bregar ante imponentes rivales, con más experiencia de lo que su edad sugiere y voluntad por afilar las armas de su esquema de juego. Si encajan las piezas, una esperanza española a tener en cuenta.

Asentamiento profesional de Laura Robson – Tras un 2012 de eclosión ante el gran público, quizá la promesa británica se encuentre a las puertas de la temporada de confirmación. El segundo curso a tiempo completo en WTA. Obviamente, junto a su entorno lleva años siendo juez de su propio rendimiento. La presión generada por la expectativa externa será distinta en cada jugador. No obstante, ese será uno de los escenarios a encarar este curso. Tras ser considerada la tenista revelación de la campaña 2012, con una medalla olímpica, su primera final WTA o la segunda semana en un Grand Slam como méritos destacados, la competidora de origen australiano deberá emprender el difícil camino de confirmar la tendencia. Apenas cuenta con 18 años pero posee el arquetipo de juego que predomina en el paisaje presente de la disciplina. Al borde del top50, nada menos que 30 victorias ante integrantes de dicho grupo adornan sus registros de la pasada temporada. Muestra de que la horquilla de crecimiento está abierta de par en par. Con marcadas mejoras en lastres pasados (movilidad, devolución, resistencia), será uno de los grandes focos de 2013.

Temporada sana de Andrea Petkovic – Víctima de una concatenación de hechos que llevarían a la desesperación al común de los mortales. Tras ser la única jugadora capaz de alcanzar los cuartos de final en tres Grand Slams diferentes durante 2011 y abrir el curso 2012 entre las diez primeras raquetas del circuito femenino, una fractura por estrés en la espalda cercenó el caminar de la alemana antes del Open de Australia. En el tercer partido tras un parón de tres meses, ante la grada local de Stuttgart, un desgarro de ligamentos en el tobillo derecho le mandó otros cuatro meses al ostracismo. Uno de los grandes portentos físicos de la disciplina noqueado por su propio cuerpo. El retorno a la competición a partir de agosto fue lento. Falta de ritmo de competición y con poco margen hasta la clausura del curso no llegó a encontrar el nivel de antaño. Terminó el curso cediendo ante la #157 del mundo y sin entrada directa al Open de Australia. Con materia prima a explotar, su entrenador resumió en este mismo portal la hoja de ruta. “Nosotros sabemos que ella, en este momento, tiene nivel de top20. Simplemente debemos seguir trabajando hasta que recupere su nivel de top10. El objetivo a medio plazo es volver, tan pronto como sea posible, al top100. El siguiente paso será volver al top30 tras Roland Garros. Personalmente creo que, si mantenemos su cuerpo libre de lesiones, será top5 en 18-24 meses”. Salud mediante, sería buenísimo para WTA tenerla de vuelta.

¿Cuáles son tus deseos respecto al circuito femenino para la temporada 2013? Déjanos tus impresiones en la sección de comentarios.

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