El US Open arranca como ejemplo de una de las mejores gestiones de mercadotecnia del mundo del tenis y es por esto que está considerado como uno de los productos mejor vendidos en el mundo de este deporte, donde los paquetes por días, la venta de entradas, la estructura del torneo, reparto de las pistas y, en definitiva, todo el torneo está enfocado a la máxima facturación y a conseguir el máximo dinero posible; así se pensó y se engendró en Super Saturday, una de las grandes ideas de marketing que va en contra de intereses deportivos, pero que centra todo el interés económico y mediático del planeta tenis en un día.
Estados Unidos es la cuna del “marketing” y allí residen los grandes genios de la mercadotecnia, que no es otra cosa que la técnica de tratar de optimizar los productos de los que se disponen para venderlos a gran escala. Llegar al máximo número de personas posibles y poder venderlos al máximo precio que se pueda conseguir. En este sentido el US Open no es un torneo más, es el torneo de los torneos.
Todo lo que se hace en este Grand Slam está enfocado a optimizar la facturación. No queda margen a la duda. Todo comienza con la venta de los derechos de televisión. Hoy en día, para cualquier deporte, los ingresos que llegan a través de la venta de los derechos televisivos son un porcentaje muy alto, así que el US Open cuida con mimo a una de las principales fuentes de ingresos que tiene.
Operadores televisivos
El US Open negocia sus contratos televisivos con unas cláusulas realmente espectaculares. Los paquetes del torneo se venden por separado y casi se puede negociar la realización de cada pista en los primeros días, y más adelante, se va partido a partido. Durísimo. Finalmente, los derechos en Estados Unidos los han adquirido Tennis Channel, la CBS y la ESPN. Estos tres canales distribuyen su programación sin posibilidad de solapar partidos o pistas. La fragmentación de las franjas horarias, pistas a las que se tiene acceso para emitir en directo y la selección de los partidos permite una puja constante a la hora de la negociación en la que permite a la organización, (la USTA), optimizar sus ingresos.
Después, y dependiendo de para qué país, los derechos se renegocian con las televisiones que van a enviar la señal.
Para conocer quiénes son los propietarios de los derechos de televisión y los realizadores de cada jornada y dónde se puede seguir (por cable si no estás en Estados Unidos), las distintas retransmisiones adjuntamos un enlace donde se puede ver la distribución de todos los días y horarios programados).
http://www.usopen.org/en_US/about/tv_us.html?promo=TVScheduleRightRailPromo
Evidentemente, éstas, participan de la elaboración de la programación de cada jornada y eligen a qué hora les interesa más uno u otro partido.
Ventas de entradas
El US Open es uno de los torneos que tienen una oferta más variada, más amplia y más “a la carta” del circuito. Puedes contactar con tu propio asesor para que te explique cómo puedes programarte un buen menú de tenis en Flushing Meadows a través de la compra de un paquete con varios días o con ciertos privilegios para los clientes más fieles.
Las tarifas y los precios se pueden consultar a través de internet para conocer la disponibilidad y precios de las distintas localidades. No sólo para la Arthur Ashe, también donde se incluyen los precios por entrar al resto de pistas y dónde puede ver partidos de pistas centrales.
Día y Noche
Por otro lado, para sacar un mayor beneficio, la jornada también se divide en día y tarde. La jornada matutina incluye algunos partidos y puede costar, (con derecho a entrar en la Arthur Ashe), unos 700$ las primeras jornadas matutinas y 750 las vespertinas. A partir del viernes día 31 de agosto, las entradas en sesión matutina valen 975 $ y en vespertina 775$. Desde el martes día 4, (donde van a empezar a jugarse los octavos y los cuartos de final masculinos y femeninos), los precios suben a 950$ en jornada matinal y 1200 en vespertina. El viernes sólo habrá sesión matinal y cuesta 1500 $ y después llega el Súper Sábado o (Super Saturday).
Super Saturday
Sin embargo, el gran foco de la polémica es la principal apuesta de mercadotecnia que, ya en 1984 propuso la USTA y que ha sido denominado como el Super Saturday. En muchos torneos, después de 13 ó 14 días de competición, la llegada del fin de semana era un auténtico drama. Económicamente el torneo conseguía grandes ingresos entre semana, (momento más complicado para el público en general dado que coincide con sus horarios laborales habituales) y, sin embargo, para poder acercar el mejor tenis a los niños (sin tener que hacer renuncios al colegio, (aunque el US Open es en Agosto y principios de septiembre), se propuso la fórmula por la cual, el día que pasaba a ser más flojo sería el viernes para favorecer el sábado. Día estelar en las programaciones televisivas y día por excelencia del consumo en Estados Unidos: La idea era muy sencilla; sacrificar las semifinales masculinas, para que éstas se disputaran, el mismo día y con 24 horas de antelación (como máximo) a la final y juntarlas con la final femenina.
En Estados Unidos el reparto de premios ha sido, históricamente, el mismo para el circuito masculino que el masculino, (pese a algunos profesionales que no comparten esta idea como buena). Así que para poder sacar el máximo provecho a esta situación, el Súper Sábado combina las dos seminales masculinas con la final femenina. Tres partidos del máximo nivel que, juntos, permiten incrementar exponencialmente la facturación del sábado. El precio de la final masculina es, sencillamente prohibitivo. Pero la demanda de entradas es tan elevada que la curva de la oferta no sólo se mantiene ascendente, sino que casi podríamos decir que es vertical y ascendente.
En una época como la que estamos viviendo donde los grandes dominadores del circuito fallan escasísimas veces a su cita con las semifinales, es una garantía, hoy en día, comprar las entradas anticipadas para el Super Saturday o el domingo, (día previsto para la final), es una garantía de ver, al menos, a 3 de los 4 mejores del mundo.
Los precios del sábado son 1850 $ por la mañana y 1850 $ por la tarde. El precio de la final masculina no varía: 1850$ de precio medio para su “Paquete Supreme”, que incluye un asiento en la sección 132 D ó E, aparcamiento VIP (en el lote preferente), acceso al Aces Restaurant o Championships Bar and Grill situado en el Club Level o el Arthur Ashe Stadium y un tarjeta para gastos en el evento de 200$, (perfecta para incitar algunas compras más).
Problemas y quejas de los jugadores
Sin embargo, no todo son buenas noticias y rosas en cuanto a la organización del US Open. Los jugadores, que en un principio no habían puesto problemas con esta situación se han mostrado muy contrariados en las últimas ediciones. Es de todos conocido que apretar el calendario para hacer coincidir los partidos más importante en el fin de semana puede tener el problema que ha acabado por retrasar la final de los dos últimos US Open a lunes. Los jugadores se han quejado amargamente en las últimas fechas por tener que jugar partidos en situaciones realmente peligrosas por las lluvias. La Arthur Ashe es una pista sin cubierta y, como ocurrió también en el último Roland Garros, hace de estos dos Grand Slams dos torneos de máxima relevancia mundial sometidos al arbitrio de la climatología.
Pero en el US Open no se complica por los jugadores, los intereses económicos priman. Ya hemos hablado de la nueva pista cubierta de Flushing Meadows, y de todo lo que supondrá en un futuro próximo. De la imposibilidad de cubrir esta pista y del proyecto de la nueva pista cubierta.
Todo esto será en el futuro, pero, ahora…

