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Pocas entrenadoras para los jugadores de ATP

Istomin y Young son los que entrenan frecuentemente con sus madres oficialmente

El tenis presenta una característica machista que podría plantearse como un debate a corto plazo. ¿Cómo es posible que ningún jugador ATP entre los 50 primeros tenga una entrenadora? ¿Ninguna de los 50 mejores mentes conocedoras de métodos de entrenamiento en femenina? Se supone que un entrenador es quien planifica los ejercicios que tiene que hacer un tenista profesional y quien le asigna sus rutinas diarias, quien plantea tácticamente sus partidos y, sobre todo, quien corrige técnicamente a su pupilo. No parece que la potencia, la fuerza o la velocidad sean características que tenga que poseer un entrenador para hacer mejor a su dicípulo. Muchos entrenadores son tan veteranos que no sostendrían un partido contra muchas entrenadoras. Es verdad que la diferencia entre el tenis ATP y el tenis WTA es abismal. La potencia y velocidad son muy superiores en los chicos. Son características físicas a las que la genética femenina no alcanza, (todavía). Tenistas por debajo del puesto 200 y 300 ganarían sin dificultad a las mejores representantes de la WTA, (aunque el padre de las Williams se revelaba ante tal afirmación). No es éste el punto de debate. La pregunta es, ¿por qué sólo se tiene conocimiento de dos tenistas en entre los 100 mejores que se entrenen habitualmente con mujeres, y casualmente, sean sus madres?

Antecedentes; Llodra con Mauresmo

Uno de los pocos precedentes realmente exitosos y empíricamente demostrables de que una chica puede ayudar a mejorar a un tenista del circuito ATP, es el que protagonizó Michael Llodra cuando contó con los servicios de la ex número 1 Amelie Mauresmo para mejorar su revés y su juego en pistas rápidas. Durante 2010, el mejor doblista francés del momento, contrató a su compañera Mauresmo como asesora para sus voleas y sobre todo su deficiente golpe de revés. Mauresmo le estuvo ayudando y corrigiendo y la carrera de Llodra ha continuado en progresión.

Otros ejemplos; Istomin y Young

Uno de los pocos precedentes realmente exitosos y empíricamente demostrables de que una chica puede ayudar a mejorar a un tenista del circuito ATP, es el que protagonizó Michael Llodra cuando contó con los servicios de la ex número 1 Amelie Mauresmo para mejorar su revés y su juego en pistas rápidas. Durante 2010, el mejor doblista francés del momento, contrató a su compañera Mauresmo como asesora para sus voleas y sobre todo su deficiente golpe de revés. Mauresmo le estuvo ayudando y corrigiendo y la carrera de Llodra ha continuado en progresión.

Istomin y Young

Quienes sí siguen entrenándose con su madre y son fieles pupilos son Denis Istomin y Donald Young. Klaudiya Istomina se desplaza con su hijo por todo el circuito y es su entrenadora. Para Denis todo es muy natural porque ha sido siempre su madre quien ha estado detrás de su carrera.

De igual forma, Donald Young ha sido guiado desde niño por sus padres, Donald Young sénior e Illona Young. Su carrera se ha estancado mucho con respecto a lo que se esperaba de él. Pero, sigue fiel a sus progenitores como orientadores de su carrera y de sus entrenamientos.

Ha habido otros casos en el mundo del tenis, y alguno de ellos sí han alcanzado la máxima élite. Marat Safin inició su carrera en manos de su madre, Rausa Safina, que también orientó a su hermana pequeña. Ambos llegaron a ser números 1 del mundo.

Jimmy Connors estuvo entrenado primero por su abuela Bertha y luego por su madre Gloria. Aunque tuvo más entrenadores en su carrera deportiva, algunos de ellos, verdaderas leyendas de este deporte como Pancho Gonzáles o Pancho Segura.

Pero tanto Marat como Jimmy fueron iniciados en este deporte por sus madres, pero no eran las máximas responsables técnicas de sus retoños cuando estos lograron hacer cima en su carrera. También el ruso Chesnokov fue entrenado por una mujer, Tatiana Naumko y durante la época de los 80.

Reflexión

En la mayoría de deportes los sueldos se están equiparando y, en este sentido el tenis es pionero y está muy avanzado. Es más, hay muchas mujeres que en el mismo puesto de ranking que un hombre gana más dinero que éste. Es una cuestión de competitividad del circuito donde los premios están muy igualados. En cambio, en material de conocimiento parece que el sexo femenino esté por detrás que el masculino, cuando la sensación que se tiene, generalmente, o al menos en España, es que el tenis es uno de los deportes más seguidos por mujeres y donde más conocimiento hay del mimo por ellas. A niveles tácticos y técnicos las mujeres son muy capaces de ver cuáles son los errores y de corregir y de hecho, hay muchas entrenadoras en el circuito femenino y muy buenas. Excelentes. El nivel técnico de algunas jugadoras es elevadísimo. Muy superior al de muchos chicos que están en puestos superiores en su respectivo ranking. Sin embargo, parece que a un chico no le gusta que le mande una mujer o que le corrija alguien del sexo opuesto.

Habrá que empezar a romper tabúes porque hay jugadores cuyos entrenadores tampoco les están aportando nada positivo.