Milos Raonic va a tener que pagar una deuda contraída con su entrenador, Galo Blanco, después de que el canadiense haya perdido una apuesta con su entrenador. El español lo ha hecho oficial hace escasos minutos en su cuenta de twitter @galo_blanco. El testimonio, como acta notarial, es un papel en el que Galo Blanco había sellado el límite al que pensaba que podría llegar su discípulo, pero el canadiense más consevador, lo había fijado en el 47. Lo ha superado en 16 posiciones. La recompensa, "una costilla bien cara".

Superando límites
Raonic había comenzado la temporada en la posción 153 y ha superado más de 100 en un solo año. Ha acabado en el puesto 31. Sorprendente. Sus condiciones son enormes. Su gran envergadura su poderoso saque y sus tremendos golpes planos le han dado la razón a Galo Blanco. Llegó a octavos de final en Australia en una temporada que había comenzado arrasando. Allí se interpuso en su camino David Ferrer. (Semifinalista hoy del Masters de Londres).
La pista dura es su especialidad y fue el verdugo en dos ocasiones de Fernando Verdasco. En San José le derrotó en la final para conseguir su primer título ATP. Después, en Memphis, fue cazando cabezas de prestigiosos tenistas a medida que avanzaba el torneo. Derrotó a Verdasco, por segunda vez en pocos días, Stepanek y Fish, antes de caer en la final ante Andy Roddick.
Después consiguió dos puntos para su país adoptivo, Canadá, (él nació en Montenegro), ante México. Más tarde, en los Masters 1000 de Miami e Indian Wells volvió a brillar: Especialmente en el primero, donde derrotó por segunda vez en el mismo mes a Mardy Fish hasta que consiguió meterse en tercera ronda. Allí, otro joven con una gran proyección, Ryan Harrison, le detuvo.
En Montecarlo se estrenó en tierra batida y también llegó a octavos de final. Allí, nuevamente David Ferrer, le puso freno a un debut sorprendente.
La temporada se fue enfriando y su estado de forma decreció. Jugó octavos en el Barcelona OpenBanc Sabadell y las semifinales en Estoril, donde, por fin, Verdasco pudo con el canadiense. La hierba tampoco se le dio mal, con los cuartos de final de Halle, pero no hizo un buen circuito americano.
En las pistas indoor tampoco ha cerrado una gran campaña, pero llegó a semifinales de Estocolmo donde sólo pudo con él Gael Monfils.
Galo Blanco cogió las riendas de la carrera de Raonic cuando todavía era un niño. En su escuela lo han formado para ser uno de los tenistas de referencia en los próximos años.
De momento, siguen entrenando en Cataluña. Hoy, Milos Raonic iba a Girona a visitar a su endocrino. En dietista es una de las pruebas más difíciles que tiene que pasar el pupilo de Galo Blanco para estar en forma y poder competir al máximo nivel durante toda la temporada. Pero lo que no le va a librar nadie es de un buen trozo de carne en favor de su entrenador. Se lo ha ganado.

