Dos meses después de su breve incursión en Doha, Roger Federer vuelve al circuito para probarse sobre tierra batida. Su segunda parada de la temporada será en Ginebra, en casa, el lugar escogido el suizo para rodarse antes de viajar a Roland Garros. Todavía por saber quién será su primer rival en el cuadro, el de Basilea tuvo una jornada intensa con los medios de comunicación, deseosos de saber cuál es su estado de forma y cuáles son sus planes de cara al próximo verano. Las respuestas como siempre, dejan bastante claro en qué momento se encuentra ahora mismo el campeón de 20 Grand Slams.
Lejos del nivel de sus compañeros
“Ahora mismo no puedo compararme con los logros actuales de los demás, necesito unos diez partidos para saber dónde estoy. Todavía existen muchas dudas sobre mi estado de forma, aunque los entrenamientos van bien, pero la situación es completamente diferente a la del resto, ni siquiera se puede comparar a lo que pasó en 2016. Esta vez vuelvo desde mucho más lejos de lo que volví hace cinco años”.
El diseño de su calendario
“Tenía muchas opciones para organizar esta pequeña gira de tierra batida, aunque también podría habérmela saltado por completo. Sin embargo, sentí que estaba listo para volver a jugar torneos. Ginebra es algo más que una pequeña prueba, para mí se trata del examen para saber si puedo jugar varios torneos seguidos. Ahora tengo por delante Ginebra y Roland Garros, dos torneos pensados para volver a ponerme en marcha, los partidos que juegue allí será como entrenamientos pero de un nivel privilegiado. Honestamente, he pensado mucho en los plazos del regreso, hubo largas conversaciones con mi equipo para saber si lo mejor era competir en tierra batida o no lo era, incluso estudiamos la opción de disputar torneos en esta superficie y saltarnos Roland Garros. Finalmente, la mejor idea fue venir a Ginebra y luego ir a París. Si todo va bien, las siguientes paradas serán Halle y Wimbledon, ya en la gira de hierba. Veremos cuánto tiempo me lleva alcanzar el nivel que deseo”.
Críticas por el ranking congelado
“En un principio, sé que debería estar en el número 800 del ranking, ya que no juegue nada estos meses. De todas formas, si mi rodilla y mi forma física no están al 100%, no podré sostenerme ahí para siempre. Si consigo estar al 100% y hacerlo bien, entonces significará que que soy mejor que el número 800. Lo que si puedo decir es que en estos dos meses que han pasado desde Doha he ganado en fuerza, resistencia y flexibilidad, no hubo ningún contratiempo”.
Felizmente vacunado
“Me alegro de haber podido vacunarme, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de viajes que requiere mi trabajo. Estar vacunado son todo ventajas, aunque lo más importante es que no quiero infectar a nadie, por eso mi familia y yo seguimos siendo extremadamente cuidadosos”.

