Ayer, se dio a conocer la noticia de que Roger Federer se bajaba oficialmente del Miami Open 2021, primer Masters 1000 de la temporada y en el que aparecía inscrito, una vez supimos la Entry List. Era difícil pensar que el suizo iba a jugar tres semanas seguidas en su regreso tras más de 13 meses alejado de las pistas y, sobre todo, desplazarse hasta Florida sin su familia y exponerse a posibles burbujas o cuarentenas al entrar en Estados Unidos. Su agente, Toni Godsick, desveló para el Miami Herald el motivo detrás de la ausencia de Federer en Miami.
Roger competirá la semana que viene en el ATP 250 de Doha, ciudad que se encuentra a poco más de 600 kilómetros de su casa y a la que podría incluso ir en coche con su familia. Ha elegido este sitio para ir muy despacio en su vuelta y en un torneo con un cuadro no tan exigente como se podría encontrar en otros sitios. Luego, sin descanso, disputaría el torneo de Dubái, ciudad en la que tiene su casa desde hace años. Todo, elegido con mimo para un regreso lo más dulce posible y evitar posibles recaídas, yendo todo lo despacio que pueda. No forzará nada. De ahí que se salte Miami y quede en el aire su presencia en Dubái.
No es seguro que Federer juegue en Dubái
Godsick cuenta incluso que la presencia de Roger Federer en Dubái no es segura al 100%. Habla de este torneo como un “quizá”, dejando todo en el aire respecto a cómo se encuentre en Doha. Si el helvético termina la semana sin molestias y con confianza en su tenis, dependiendo de los partidos que juegue allí, competirá también en Dubái. La lesión que ha tenido es muy seria y no quieren correr riesgos.
Por ello, han preferido no acudir a Miami, para trabajar de forma específica en su físico en el mes de marzo. Una vez terminen Doha y Dubái (si es que juegue este último), Federer se tomará unas semanas de entreno específico en su tenis y su físico, haciéndolo además al lado de su casa y junto a su familia. El suizo suele invitar a Dubái a algún tenista para que entrene con él. De hecho, la semana pasada, Dan Evans estuvo entrenando junto al de Basilea.
Se le puede ver en polvo de ladrillo
La idea de Roger es participar en algún torneo de tierra batida. Su principal objetivo es llegar lo mejor posible a la gira de hierba, con Halle y Wimbledon en su cabeza, y no quiere estar dos meses sin competir por lo que si todo va bien, lo más normal será verle en uno o dos torneos en arcilla, siendo difícil que uno de ellos sea Roland Garros, al ser al mejor de cinco sets, lo que le exigiría un sobre esfuerzo físico para su rodilla.
Lo que está claro es que Roger no va a correr riesgos y a pocos meses de cumplir los 40 años, se va a tomar con tranquilidad su regreso. Habrá que ver cómo reacciona esa rodilla una vez se someta al test de la competición oficial, pero será normal ver a Federer aparecer con cuentagotas en los próximos torneos. Recordamos que el suizo no está obligado a jugar ningún torneo ya que cumple las tres condiciones de la regla 1.08 de la ATP, tener más de 600 partidos disputados, llevar más de 12 años en activo y tener cumplidos los 31 años.

