Hanfmann: "Creo que tengo un futuro prometedor si mi cuerpo se mantiene sano"

El tenista alemán se abre y nos cuenta, entre otros, su paso por la universidad americana, sus problemas de audición y cuáles son sus próximos objetivos

Yannick Hanfmann durante la Copa Sevilla: Fuente: Getty
Yannick Hanfmann durante la Copa Sevilla: Fuente: Getty

Un solo vistazo es suficiente para darse cuenta de que Yannick Hanfmann (Munich, Alemania, 13 de noviembre de 1991) nació para ser jugador de tenis. O quizás, gracias a su 1,93m de altura, de baloncesto, pero seguro que dentro del mundo del deporte. El alemán tiene un porte imponente y un juego en consonancia con su complexión, con grandes tiros planos y una enorme capacidad para tirarse encima de la bola e impactar golpes limpios y certeros.

Bien saben de ello en Estados Unidos, donde representando a USC Yannick pulió su juego en las universidades del país de las barras y las estrellas. Tras cuatro años de aprendizaje, Hanfmann ya ha dejado su sello en el circuito ATP, con una final en Gstaad donde sorprendió a propios extraños, mostrando todo su arsenal de tenis. Ahora, tras varios parones por molestias físicas, ya encadena dos títulos de Challengers en 2019 y pelea por volver a las posiciones de privilegio. Él sabe que tiene tiempo y tenis para hacerlo, y así lo muestra en una entrevista con Punto de Break donde su calidad humana es exquisita. En la Copa Sevilla no terminó de aclimatarse las condiciones de la pista, viéndose superado por Carlos Alcaraz en segunda ronda, pero quedó enamorado de la ciudad y ofreciendo algunas reflexiones más que interesantes.

CN: ¿Por qué el tenis?

YH: No estoy muy seguro. Empecé cuando era muy joven, peloteando ante el muro de mi casa. Mis padres jugaron al tenis, así que naturalmente yo también empecé a jugar, y me di cuenta de que me gustaba más que cualquier otra cosa. Además jugaba al fútbol, así que podemos decir que estaban ambos deportes ahí. En algún momento me decanté más por el tenis, porque me encanta el enfrentamiento de una persona contra otra; también me gustan los deportes de equipo, por eso disfruto mucho con los partidos entre clubes o el tenis universitario, pero al final el desafío de jugar contra otra persona al otro lado de la red, tratar de descifrar cómo superarlo y ganar el partido, eso me encanta.

¿Tuviste algún ídolo cuando eras joven?

Sí, y es gracioso porque va a ejercer de entrenador contra mí esta noche (risas). Ferrero fue mi jugador favorito cuando era chico, luego me incliné un poco más hacia Federer. También me gusta mucho Murray… creo que puedes coger muchas cosas como ejemplo de los tenistas top, pero cuando era joven veía los partidos de Ferrero por la tele así que es irreal que vaya a estar enfrente mía. Sé que va a estar viéndome así que voy a tratar de dar lo mejor de mí y comportarme bien.

* Carlos Alcaraz, pupilo de Juan Carlos Ferrero, venció a Hanfmann en su duelo de segunda ronda por un doble 7-6.

Hablemos de tus inicios en este deporte. ¿Cómo fue el hecho de crecer en Alemania? ¿Eras de los mejores en tu país?

Iba un poco más lento, siempre fui bueno, pero digamos que nunca estuve en la selección de los más tops de mi edad. Tuve un proceso bastante gradual, conforme crecía me iba haciendo mejor tenista. Sentía que era bueno, pero nunca tuve sponsors ni demasiada ayuda por parte de la Federación Alemana, más bien me ayudaban con entrenos y demás. Nunca jugué torneos ITF juniors, solo jugué los que se disputaban en Alemania.

Para mí esta fue la forma correcta de progresar, porque me considero más bien alguien de eclosión tardía, comparado con otros me llevó más tiempo desarrollarme físicamente.

Voy a pasar a leerte un titular que data de la previa de tu partido ante Nadal en Roland Garros: “Rafa Nadal debuta ante un jugador sordo”. Si hay algo claro es que completamente sordo no eres…

(risas) Es bastante gracioso, me he acostumbrado un poco a los titulares de ese tipo, sé cómo funcionan los periódicos hoy día. Tengo una deficiencia auditiva del 60%, pero depende del tono de cada voz. Por ejemplo, si hablo contigo me fijo en tus labios, pero al tener una voz grave es fácil de entender para mí. Es diferente cuando alguien está detrás de mí, o el ruido de la pista, eso no lo oigo.

Creo que en tenis puede ser una ventaja ya que no escucho demasiado de lo que está pasando en el estadio. A veces sé que hay mucho ruido, pero no soy capaz de captar cada grito, cada conversación que está ocurriendo. De algún modo es una ventaja. No sé qué desventajas puede tener porque no sé lo que gente como tú sois capaces de oír, no sé cómo se siente el hecho de oír al 100% porque ya crecí con esto. Creo que no estoy en mucha desventaja porque si no, no estaría donde estoy… pero sí, a veces entiendo los titulares de este tipo.

Háblame de tu experiencia en el college americano. En primer lugar, para muchos que se lo puedan plantear, ¿cómo consigues esa beca?

Creo que un par de universidades trataron de alistarme a través del ranking nacional, a través de eso se fijaron en mí. Se fijan en el ranking, los torneos en los que he jugado, que en mi caso ya eran varios Futures. Varios entrenadores contactaron conmigo a través de Facebook y correos electrónicos. Creo que cuando tenía en torno a 18 o 19 años me empecé a interesar en el recruiting process, porque siempre había querido ir a la universidad allí, y mis padres me ayudaron a ello.

Escogí a USC (University of Southern California) porque un buen amigo jugaba golf allí, también con una beca, y me dijo que tenían un programa de tenis muy bueno. Lo busqué y vi que habían sido campeones nacionales ese año así que fui yo quien se puso en contacto con ellos, yo fui quien les preguntó sobre ello. Su entrenador habló con otro coach que quería contratarme para una universidad diferente y USC aprendió un poco sobre mí. Hice un viaje con mi padre, visité tres universidades y llegamos a la conclusión de que USC tenía que ser el sitio para mí y por suerte tenían una beca disponible.

¿Qué puede mejorarse en el tenis universitario y con qué cosa te quedarías tu estancia allí?

Creo que podría facilitarse un poco el acceso a las universidades para quienes ya están jugando torneos profesionales, para algunos hay muchísimo papeleo y trámites. Creo que eso podría ser algo más fácil, ya que considero que muchos jugadores deberían plantearse ir a college, esos que, como en mi caso, saben que son buenos pero no están entre los mejores y quizás no reciben financiación a través de sus Federaciones. Ese es un muy buen camino para ellos.

En esos 4 años he acumulado tantos buenos recuerdos… gané dos campeonatos nacionales por equipos, esos sobresalen a nivel tenístico, pero a nivel personal me ha aportado mucho: vivir en los Estados Unidos de forma independiente durante cuatro años, conseguir una carrera y vivir la vida universitaria… después nunca vas a poder volver atrás y vivirlo de nuevo. Es algo que siempre se quedará conmigo y estoy muy agradecido de poder haberlo vivido.

Se lo recomendarías a todos, entonces.

No a todos, porque no es un camino hecho para todos. Pero a mí me encantan los deportes en América, el baloncesto, fútbol americano, así que siempre he tenido esa “afinidad” con los Estados Unidos. Luego sé de gente que prefiere quedarse en casa y lo entiendo. También hay otros jugadores como Alex Zverev, Tommy Paul, Reilly Opelka que son muy, muy buenos, tienen un buen fondo económico y pueden directamente hacerse profesionales, por supuesto, hazlo, pero sí que diría que quizás el otro 95% debería probar la experiencia universitaria.

Tu éxito universitario pasó a serlo también en el circuito Challenger. Eres de los mejores tenistas en cuanto a porcentaje victorias/derrotas durante 2019.

Este año he jugado más Challengers, empecé un poco más tarde debido a una lesión, pero he jugado muy bien en Alemania donde gané dos títulos. No he estado demasiado bien en Europa más allá de Alemania así que quiero cambiar eso. Me doy cuenta de que tengo el potencial para ser top-100 pero sé que muchos jugadores también lo tienen. La clave está en estar desarrollándote como tenista constantemente, trabajar en tus debilidades y fortalezas todo el rato. Has de mantenerte tenaz, el tenis es un deporte en evolución constante, todos quieren hacerse mejor. Creo que tengo un futuro prometedor por delante si mi cuerpo se mantiene sano, tengo muchas ganas de ver qué me depara el futuro.

Fuiste a la universidad, donde prácticamente todo está pagado por los propios colegios; de ahí vuelves a Futures y Challengers. El panorama económico cambia ostensiblemente. ¿Qué puede hacer el tenis para mejorar eso?

La respuesta en teoría es fácil, pero a la hora de llevarla a la práctica es complicada. La ITF, con los cuatro Grand Slams, poseen muchísimos ingresos presupuestarios que podrían ser más repartidos en Challengers y Futures, pero ya sabes cómo funciona el mundo, a veces no es justo con los que son pequeños. Por todo ello es importante ver cómo el dinero de las previas de Grand Slams aumenta, es algo positivo para quienes las juegan, para mí también; si juegas bien algún que otro ATP y lo haces bien en las previas ya tienes cierto colchón económico.

A veces ves a jugadores como tú venir aquí y te das cuenta de que si ganases el torneo, harías menos dinero que si perdieras en primera ronda en Nueva York.

Conseguí más dinero en el Us Open tras perder en primera ronda que si ganase el torneo aquí, sí. Creo que en los Challengers el dinero no es lo principal, sino más bien el conseguir ganar puntos. Los Futures… son una lucha para sobrevivir. Espero que las cosas cambien pero esa esperanza es pequeña. Quién sabe, a lo mejor algo me sorprende pronto (risas).

Voy a irme a 2017, a tu primera final ATP. Para mucha gente fue una total sorpresa, ni te conocían pero te plantaste ahí ante Fognini.

Sí, Gstaad es un torneo con muchísima altitud que podía venirle bien a mi juego, mis armas se veían reforzadas por las condiciones. La pelota volaba mucho e iba muy rápida, las pistas estaban bastante secas lo que le venía muy bien a mi servicio con kick, que botaba mucho. En aquel torneo vine de la previa, empecé a acumular victorias ante muy buenos jugadores y me di cuenta de que si jugaba a ese nivel era mucho mejor de lo que el ranking me decía. Todos los jugadores tienen preferencias por algunos torneos y creo que Gstaad y Munich son los míos. Hacer una final allí fue impresionante, y mirando atrás creo que puedo volver a hacerlo porque ese torneo le viene muy bien a mi estilo de juego, es simplemente un tema de volver allí y aprovechar las oportunidades que pueda tener.

Leí también que donaste dinero a un centro de protección de animales…

No, aún no lo he hecho. Quería hacerlo.

Sí sé que estás muy involucrado en la protección de los mismos.

Sí, especialmente con los guepardos. Son mis animales favoritos, aunque creo que hay muchos animales con los que gente como yo tenemos vínculos, algunos tipos de monos, gatos salvajes… cuando estuve en Sudáfrica fui a ese centro de protección y pregunté por qué oportunidades tenía, qué se podía hacer para ayudar un poco. Me dieron información y demás, no es fácil saber qué hacer, pero sí sé que en el futuro quiero estar involucrado en todo ello… un poco más de dinero tampoco vendría mal (risas). Me encantaría ver a mis hijos o a mis nietos, si tengo la fortuna de tenerlos algún día, creciendo rodeados de animales… a veces los humanos no somos buenos los unos con los otros.

Por último, jugaste contra Rafa en Roland Garros, pero aún no has ganado ningún partido de Grand Slam. ¿Es ese tu próximo objetivo o no te preocupa demasiado aún?

No estoy extremadamente preocupado por ello, pero sí sé que ganar un partido al mejor de cinco sets es un reto para mí, he jugado tres, uno contra Rafa en el que las apuestas no iban conmigo (risas) pero en los otros, al menos, podría haber ganado un set. Ganar un partido de Grand Slams está claramente en mi lista, pero darme la oportunidad de jugarlos es aún más importante. Jugar partidos de Grand Slams y llegar al top-100 son cosas que definitivamente quiero hacer.

¿Cuáles son tus objetivos en el corto y medio plazo, pues?

Ser top-100 y estar en los cuadros de Grand Slam son los motivos por los que un tenista juega al tenis, realmente. Luego, jugar Copa Davis y representar a mi país es otro objetivo, ya jugué un partido con la eliminatoria resuelta contra Portugal pero es uno de mis sueños. Además, los Juegos Olímpicos… tengo una oportunidad muy pequeña, pero me encantaría poder competir; creo que si son en París en 2024, y si se juegan en Roland Garros, serían otro objetivo más. Es por todas estas cosas por las que uno se levanta y juega al tenis.

Ahora, vamos con las preguntas cortas para conocer a Yannick un poco más.

Un equipo: siempre fueron los Dallas Mavericks, por Dirk Nowitzki.

Un torneo: Munich.

Una victoria: Robin Haase en Gstaad.

Un partido que te marcó: Ferrero vs Gaudio en Roland Garros.

Un amigo: hay varios… me quedo con Matthias Bachinger.

Si no fueses tenista, serías: ojalá que jugador de baloncesto (risas).

¿Grand Slam o medalla de oro olímpica?: esa es dura… voy a decir medalla de oro olímpica.

Una manía: no tengo ninguna.

Una comida: pizza.

Un sueño: ganar un Grand Slam.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes