Tsitsipas destrona al rey de Canadá

El griego repite gesta y tras cargarse a Djokovic hace lo propio con el vigente campeón de Canadá al que le salva dos bolas de partido. Zverev pierde el nº3.

El griego da la sorpresa de nuevo y avanza a semis de Toronto.
El griego da la sorpresa de nuevo y avanza a semis de Toronto.

Otra vez Stefanos Tsitsipas. Vaya semana la del griego que en Canadá está pegando un puñetazo sobre la mesa bien sonoro. Se ha cargado al número 3 del mundo y vigente campeón del Masters 1000 de Canadá, el alemán Alexander Zverev, por 3-6, 7-6(11) y 6-4 en 2 horas y 27 minutos. El de Atenas levantó dos bolas de partido en el desempate de la segunda manga y además un 2-5 en el segundo set. Primeras semis de Masters 1000 para él. Zverev, pierde el número 3 del mundo en favor de Juan Martín del Potro.

En apenas una semana dos de los mejores exponentes de la Next Gen se veían por segunda vez las caras en una pista de tenis. Primero en Washington y ahora en el Masters 1000 de Toronto. El premio en esta ocasión eran las semifinales del torneo canadiense. El alemán llegaba con el título de la capital americana y un sólido transitar por Toronto baj el brazo. El griego, con una extraordinaria victoria ante Novak Djokovic que le había puesto aún más en el candelero del tenis mundial.

La batalla de estas dos jovenes raquetas no podía comenzar mejor para el de Atenas. Tsisipas quebraba el saque de Zverev para marcharse 2-0 en el luminoso. Un lento arranque de partido para el alemán le costaba ir a la contra demasiado pronto. Sin embargo con celeridad recuperaba el terreno perdido. Tsitsipas no aportaba consistencia a su juego y a su cabeza, fallón, precipitado, algo irritado. De esa manera, se antojaba muy complicado que pudiera mandar sobre un jugador con la calidad y el aplomo de Sascha Zverev.

El de Hamburgo voltearía completamente la situación para auparse al 4-2 y saque. Dos rupturas seguidas, sin hacer demasiado ruido pero con solidez y rompiendo la pelota como de costumbre. El griego no tenía muy claro el guion a seguir. Si aguantar en el fondo y alargar los intercambios, si jugar rápido, si buscar la red... La primera manga se decidiría por 6-3 para Zverev con un nuevo quiebre dominando tras ese pobre arranque. Él dictaba con el saque y también con el resto. Los nervios y los errores no forzados los ponía Tsitsipas.

El ateniense puso de su parte para voltear el panorama en la segunda manga. En el tercer juego se ponía 0-30 con el saque del alemán. Parecía que podía salir el sol para él. Nada más lejos de la realidad. Zverev disipaba el amago de reacción del mediterráneo a base de saques y más saques. Conservaba el servicio para después quebrar una vez más el del griego. No salía Tsitsipas de los fallos, su tenis se mostraba carente de continuidad, muy lejos de la chispa esgrimida ante Djokovic el día anterior.

Zverev no era el corte de jugador que podía relajarse y dejarse contagiar por el irregular hacer del ateniense. Como una apisonadora, el de Hamburgo ampliaba la ventaja hasta el 4-1. Con un 80% de primeros saques dentro, era una tarea realmente titánica la de Tsitsipas recuperar la desventaja que tenía en el marcador.

Sin embargo, es un grave error dar por muertos a jugadores de la talla de Tsitsipas. Aguardó su oportunidad para romper el saque de Zverev, pegando unos reveses que en todo el partido habíamos visto. La inspiración volvía a su raqueta cuando más lo necesitaba, cuando ya no había margen. Con brillantez y dejando sin argumentos a Zverev, igualaba el marcador y conducía el set finalmente al desempate. Un desempate de locos. Hubo de todo. Primero tiró el griego, después el alemán, Tsitsipas fallaba una volea cantada para concederle 6-5 y saque a Zverev. El germano, tras un peloteo de 20 golpes perdía su primera bola de partido. Tras varias alternativas, con muchas variaciones en el marcador y algunos 'set points' desaprovechados por Zverev, Stefanos Tsitsipas abrochaba por 13-11 el desempate del segundo set tras salvar dos bolas de partido y remontar un 2-5 abajo en el set regular. La raqueta de Zverev, estampada contra el suelo.

Qué partido se nos quedaba para el definitivo tercer set. Muchas incógnitas por resolver. Zverev golpeaba primero. No había hecho bueno un 0-40 en el segundo juego, pero en el cuarto rompía al griego. Y acto seguido, Tsitsipas hacía lo propio. Tremendas dudas y tensión en las cuerdas de ambos, casi a la par con la calidad que estaban demostrando en la pista. El desenlace del partido era muy incierto, aunque Zverev daba más síntomas de poder llevarselo ya que casi todas las opciones de quiebre eran suyas. Pero Tsitsipas está tocado por una varita esta semana y con 5-4 al resto aprovechó para asestar el golpe definitivo y con una doble falta del germano pasar por primera vez a semis de un Masters 1000 donde se las verá con Kevin Anderson. Una semana que no olvidará en su vida Stefanos Tsitsipas.

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