En un partido muy desdibujado, marcado por los problemas físicos de Rafa Nadal, Borna Coric cruzó a los cuartos de final del Masters 1000 de Cincinnati, tras doblegar al mallorquín por 6-1 y 6-3. Si demasiado bien rindió Nadal ante Cuevas tras unos días especialmente intensos a todos los niveles en los Juegos de Río, la batería de Rafa se apagó esta tarde, sin respuesta en piernas y cabeza, pidiendo el fisio entre sets y con problemas de juego en cada punto.
Los niveles de energía y concentración se notaron desde las primeras bolas: en porcentajes de primer servicio, en mantener la mirada en cada pelota, en llegar con piernas a los golpes paralelos. Nadal se sintió incomodo; negaba con la cabeza y acumulaba errores uno detrás de otro. Ante un jugador tan exigente en el plano rítmico como el croata, y en una pista tan rápida como las de Cincinnati, las dificultades se multiplicaron para el número 1 español.
The numbers from that Coric-Nadal R3 @CincyTennis meet. #ATP pic.twitter.com/XdjPX861kG
— TennisTV (@TennisTV) 18 de agosto de 2016
Coric, muy bien al servicio, y con una visible mejoría en la aceleración de sus golpes, no perdió el enfoque tras ver a Nadal descalibrado y molesto y mantuvo un ritmo continuo y estable. Los golpes de Nadal daban mucho tiempo: todos cruzados, muy cortos, sin invertirse y sin flexión y energía para desequilibrar. Un 6-1 sin más historia que lo ya contado abrió el marcador y Nadal, molesto de garganta y posteriormente en el brazo, pidió la asistencia del fisioterapeuta.
El brazo izquierdo, agarrotado y cargado, desde el hombro hasta el antebrazo, no dejó a Nadal golpear con comodidad. Era cuestión de tiempo que la victoria se cerrara del lado balcánico. Rafa completó una hoja de servicios de evidencias: 9 ganadores por 29 no forzados; cinco dobles faltas y un 13% de puntos ganados con el segundo, sin salida para el segundo golpe cuando Coric restaba agresivo. En una pista tan exigente en los dos primeros tiros, el físico detuvo a Nadal que descansará para preparar el US Open.

