El tenis es tan especial que a veces es inexplicable. Cristina Bucsa aterrizó en el torneo de Mérida después de perder sus cinco últimos partidos, pero en México el viento cambió a su favor. Allí le veríamos levantar su primer título profesional en terreno individual, nada menos que un WTA 500, cumpliendo un sueño que días después podía rebajar sus niveles de ambición. Nada más lejos de la realidad, puesto que la cántabra ha aterrizado en el WTA 1000 de Indian Wells con la motivación por las nubes, dispuesta a prolongar su gran estado de forma. Hoy lo ha demostrado superando a Daria Vidmanova (6-4, 6-0) para encadenar su sexto triunfo consecutivo. Su próxima rival será Elise Mertens, con la que guarda una rivalidad muy igualada: dos victorias para cada una.


