Adicto al sonido de la pelota sobre la pista y al de las teclas mientras transmito mi pasión. Soy feliz hablando de tenis e intento que los demás lo sean leyéndome.
Jóvenes que prometían emociones fuertes pero también viejas glorias incapaces de reverdecer laureles, se erigen las decepciones más sonadas del circuito.
Jóvenes que prometían emociones fuertes pero también viejas glorias incapaces de reverdecer laureles, se erigen las decepciones más sonadas del circuito.