La tenista aussie rompió el maleficio que existía en su país. Después de 44 años, el público ha visto a una tenista local convertirse campeona del Open de Australia.
La tenista aussie rompió el maleficio que existía en su país. Después de 44 años, el público ha visto a una tenista local convertirse campeona del Open de Australia.
El tenista ruso se mostró feliz por poder estar en una nueva final de Grand Slam y reconoce que espera poder impedir que Nadal sume su 21º título de Grand Slam.