Incluso más de un año después, ya que no veíamos a Elena Rybakina levantar un título desde el torneo de Stuttgart 2024. Curiosamente, ha sido de nuevo la tierra batida la superficie que ha recuperado la mejor versión de la kazaja, de nuevo en un WTA 500 como es Estrasburgo. Allí ha tenido que sufrir esta tarde ante Liudmila Samsonova para quedarse con el trofeo (6-1, 6-7, 6-1), pero el objetivo está conseguido. ¿Qué objetivo? Primero, el de volver a coronarse en un evento de élite. Y en segundo lugar, el de recuperar la confianza justo en la semana previa a un torneo de máximo calibre como es Roland Garros.
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