La vida del tenista es frenética y, prueba de ello, es lo que ha hecho Elisabetta Cocciaretto en la última semana. Después de dar una gran campanada en Wimbledon al eliminar a Pegula, la italiana llegó a tercera ronda donde cayó en un partido tremendamente igualado con Bencic, en el supertiebreak del tercer parcial. Menos de tres días después, estaba en Suecia disputando la primera ronda del WTA 125 Bastad 2025, sobre tierra batida, sin margen para amoldarse al cambio de superficie. No contenta con participar, ha salido campeona, algo que le sirve para consolidarse en el top-100, siendo ahora la 81 del mundo.

