Novak Djokovic no pude reprimir la alegría y emoción al comprobar cómo su hijo Stefan estaba en la grada. El pequeño disfrutó mucho viendo a su padre en la recogida de premios y aplaudió a rabiar, llenando la pista central del All England Lawn Tennis Club de alegría. "Por primera vez en mi vida, tengo a alguien desde la grada gritando ¡Papi, Papi!", comentó entre risas de todos los presentes el balcánico. Familiar, cercano y entrañable momento de Wimbledon 2018.
"For the first time in my life, I have someone screaming daddy, daddy!"
— Wimbledon (@Wimbledon) 15 de julio de 2018
A 13th Grand Slam title for @DjokerNole, but this one will hold a special place in his heart #Wimbledon pic.twitter.com/sQRClwWT0i
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