Los grandes sacadores siempre sufrieron más de la cuenta cada vez que llegaba la primavera y, con ella, la gira de tierra batida. Karolina Pliskova sonríe cada vez que ve una pista rápida o una cubierta sobre sus hombros, condiciones que no encontrará en los próximas días en el Mutua Madrid Open, a menos que la lluvia haga acto de presencia. La arcilla, ese gran desconocido, pondrá a prueba a la número 3 del mundo en su camino del tercer Premier Mandatory del año. "Siento que la tierra no es la superficie que más se adapta a mis características. Debo mejorar mis movimientos. Yo no he sido demasiado buena en tierra batida, al menos hasta ahora. Necesito encadenar buenos partidos, esta vez quiero hacerlo bien", afirmó en el Media Day.
"Creo que puedo tener una buena oportunidad para llegar lejos en este torneo. Espero conseguir un buen resultado, que haga cambiar mi relación con la tierra batida. Me estoy preparando para ello", confesó la campeona de Praga 2015, la única corona de la checa sobre polvo de ladrillo.
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