Martín Landaluce ha vivido dos semanas de absoluto aprendizaje en un clima competitivo muy diferente al que ha disfrutado en los últimos meses. El campeón junior del último US Open vivió en el Challenger de Alicante su debut como jugador profesional, sucumbiendo en su debut. Inmediatamente después, el madrileño se trasladó al ATP Gijón 2022, donde con una invitación se ha medido a Tommy Paul. El estadounidense no hizo prisioneros y acabó imponiendo su ritmo de bola en un partido con poca historia en el marcador (6-3, 6-0), pero que nos mostró destellos del mejor Martín: una velocidad y peso de bola endiablado y una buena capacidad para generar winners si pega parado. Eso sí, le costó bastante más cuando el norteamericano pudo moverle a los diferentes lados de la pista. Aprendizaje bestial para Landaluce, que ahora buscará sumar su primera victoria profesional en cualquier otro torneo Futures.



