Una más del australiano Nick Kyrgios. Mientras entrenaba, el de Canberra profirió unos insultos a los fotógrafos que allí se encontraban haciendo su trabajo. "Jodidos fotógrafos, toman las putas fotos en el peor momento. ¡Que les jodan!", exclamó Kyrgios, ante la mirada de Hewitt tal y como recogen en The Mirror. Luego, en una rueda de prensa a la que acudió con gesto visiblemente enfadado y donde se negó a responder a alguna pregunta, comentó que para nada se considera un bad boy. "Todo el mundo piensa que causo problemas, que falto al respeto y todo ese tipo de cosas, pero no es así. Me gusta que la gente no me conozca realmente como persona. Sólo los más cercanos saben cómo soy. No soy un bad boy para nada", aseguró.
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