Cinco años después, el RCTB 1989 volverá a presenciar el duelo entre Rafa Nadal y Kei Nishikori con una pequeña diferencia. Esta vez no se verán las caras en la final, sino en los octavos de final. Un duelo estelar que quizá llega demasiado pronto, pero que el japonés celebra con respeto e ilusión.
"Rafa es Rafa, sigue siendo muy fuerte. Ivashka es un rival muy duro, las condiciones tampoco eran fáciles, pero sabía que el bielorruso era un tenista muy completo. También sabemos cómo es Rafa en tierra batida, nunca pude ganarle aquí, así que tendré que hacer mi mejor tenis, ser más agresivo de lo normal desde el fondo de la pista. Estoy feliz de enfrentarme a él en esta superficie, será un buen test para mí", confesó en rueda de prensa.
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