El apretado calendario y la no obligatoriedad de jugar el primer Masters 1000 de tierra batida ha producido que diez miembros del top 30 no estén presentes en Mónaco.
El suizo compareció ante los medios en Montecarlo con la ilusión de poder enfrentarse a un Alcaraz del que habló maravillas.
El apretado calendario y la no obligatoriedad de jugar el primer Masters 1000 de tierra batida ha producido que diez miembros del top 30 no estén presentes en Mónaco.
El suizo compareció ante los medios en Montecarlo con la ilusión de poder enfrentarse a un Alcaraz del que habló maravillas.