Tras tumbar a Fils y Tiafoe, el de Puglia se permite soñar: a sus 29 años, Roma ya es el torneo de su vida... y en octavos le espera un viejo conocido para él: Jannik Sinner.
Tras tumbar a Fils y Tiafoe, el de Puglia se permite soñar: a sus 29 años, Roma ya es el torneo de su vida... y en octavos le espera un viejo conocido para él: Jannik Sinner.