Tras ganar la semana pasada el torneo más importante de su carrera en Bastad, ni el cambio de superficies puede detener a Nuria Párrizas. La tenista española debutaba ahora en el WTA 250 de Praga, disputado sobre pista dura, y las diferentes condiciones no han puesto ninguna traba a su tremendo nivel actual. Nuria superó en su debut a Urzsula Radwanska firmando una magnífica remontada (2-6, 6-3, 6-1) que prolonga una racha de victorias que parece no tener fin.


