Una lesión le ha impedido jugar torneos desde Roland Garros. “Quiero asegurarme de que no vuelva a pasar, tengo muchas ganas de jugar”.
Hay quienes dicen que el nivel en tierra es pésimo o que sus rivales son muy malos pero lo que hace Rafa Nadal no es nada fácil y debe recibir el mérito que merece.
Todos recuerdan al argentino lanzando su Wilson al público tras proclamarse campeón de Roland Garros 2005 pero, ¿alguien sabe dónde fue a parar aquella raqueta?
El tenista húngaro disputó la final de Roland Garros en la temporada 1966 y tuvo un gesto con su rival, Tony Roche, que le hizo pasar a la historia.
Una lesión le ha impedido jugar torneos desde Roland Garros. “Quiero asegurarme de que no vuelva a pasar, tengo muchas ganas de jugar”.
Hay quienes dicen que el nivel en tierra es pésimo o que sus rivales son muy malos pero lo que hace Rafa Nadal no es nada fácil y debe recibir el mérito que merece.
Todos recuerdan al argentino lanzando su Wilson al público tras proclamarse campeón de Roland Garros 2005 pero, ¿alguien sabe dónde fue a parar aquella raqueta?
El tenista húngaro disputó la final de Roland Garros en la temporada 1966 y tuvo un gesto con su rival, Tony Roche, que le hizo pasar a la historia.
El suizo reconoce que le encantaría volver a Roland Garros y, por qué no, volver a ganar el título allí, aunque sabe que eso sería realmente difícil.