La presencia del español en Wimbledon 2026 está en duda y, en caso de llegar, podría hacerlo sin ritmo competitivo y en una posición de ranking que le condene a cruces muy difíciles.
El español desvela secretos inesperados de su reciente campaña y no tiene reparos en admitir que después de Roland Garros veía muy probable tener que dejar el tenis.