No es fácil volver a tu lugar cuando has estado en el top3 mundial, pero es todavía más complicado cuando tienes que partir desde fuera del top100. Es el reto que tiene Dominic Thiem, con el peligro de cruzarse a cualquier rival en los cuadros a disputar. En el ATP 500 de Viena le tocó bailar en primera ronda ante Tommy Paul, aunque el resultado no ha podido ser más positivo.
En 2h55min el austriaco enamoró al público local con una remontada de locura (2-6, 7-6, 7-6) donde incluso llegó a salvar un match point en el último tiebreak. Triunfo notable de un jugador que sigue dando pasos hacia delante, acercándose lentamente al nivel de confianza que en su día mostró.
[pixels-player]

