Tras sufrir la resaca del éxito del Open de Australia, la zurda alemana admite estar aclimatándose a su nuevo estatus. Incluso le empieza a gustar la tierra batida.
La zurda alemana cuaja un espléndido partido lleno de winners y se mete con soltura en las semis venciendo por 6-2 y 6-4 a una Carla sin soluciones.
Tras sufrir la resaca del éxito del Open de Australia, la zurda alemana admite estar aclimatándose a su nuevo estatus. Incluso le empieza a gustar la tierra batida.
La zurda alemana cuaja un espléndido partido lleno de winners y se mete con soltura en las semis venciendo por 6-2 y 6-4 a una Carla sin soluciones.