Cuatro veces finalista en el Conde de Godó, David Ferrer llega a su 14º presencia en Barcelona con sensaciones muy distintas a las de otros años. Su 2017 está siendo complicado, no está siendo capaz de arrancar, pero confía en que en un torneo tan especial para él como éste pueda remontar el vuelo. "Llego con poco rodaje en tierra batida, pero no pienso en si eso me puede afectar. Hay que empezar a ganar y ojalá que pueda ser aquí", ha dicho el tenista de Xàbia como recoge MD. "Me siento bien y con ganas de jugar. Estoy entrenando bien y notado una mejoría en mi juego", ha admitido Ferrer, que abrirá su participación en el Godó ante Kevin Anderson o Carlos Berlocq.
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