Grigor Dimitrov no ganaba un partido desde el primer partido que disputó esta temporada, en Brisbane. Han pasado varias semanas, varios torneos, varias lesiones, hasta que el búlgaro por fin ha conseguido reencontrarse con esa sensación tan dulce dentro de la cancha. Hoy en el Masters 1000 de Indian Wells ha superado a Terence Atmane (6-4, 5-7, 6-4) y, con esto, tendrá la fortuna –o no– de ser el primer rival de Carlos Alcaraz en el cuadro. Un cruce muy interesante en una rivalidad que domina el murciano pero cuidado, que Grigor sabe lo que es ganarle varias veces en pista dura.

