Aunque ser campeona de Wimbledon puede ser suficiente para ser etiquetada como una gran jugadora sobre hierba, la realidad es que no. Esta es la idea que defiende Marketa Vondrousova, que años después de conquistar Londres sigue confesando lo mucho que le cuesta competir en una superficie donde no puedes deslizarte.
“He aprendido a moverme mejor, la movilidad es un factor clave en otras superficies, pero en hierba nunca fui muy buena. Simplemente, necesitaba un par de años para acostumbrarme, para encontrar la manera, creo que todavía sigo mejorando. Usar el slice y las dejadas me hacen fuerte, mezclar el juego es algo que va genial cuando juegas en césped”, confesó la checa, quien superó esta tarde la primera ronda del torneo.

