Skip to main content

La despedida más emotiva de Wawrinka: "Mañana habrá lágrimas, seguro"

El suizo cedió ante Lehecka y se dirigió a la prensa por última vez en su carrera profesional. Sus palabras contienen una brutal carga emotiva.

Wawrinka puso punto y final a su carrera.

Siempre es difícil, como espectadores, decir adiós a aquellos que han marcado nuestra infancia y adolescencia. Muchos de los jugadores que ahora poblan el top-100 del ranking ATP crecieron viendo en sus televisores un devastador revés a una mano que era capaz de llevarse por delante a todo lo que le pusieran enfrente. Esa fuerza de la naturaleza, canalizada a través de un golpe casi extinto, puso ayer punto y final a una ilustre carrera de más de 20 años de perseverancia y ambición, en un camino que comenzó con un título júnior en Roland Garros y que acabó con una derrota en primera ronda en casa, en el ATP Basilea 2026.

Stan Wawrinka cayó con honores y su despedida fue icónica tanto dentro como fuera de la pista. Había mucha expectación por vivir la última rueda de prensa del suizo, la última vez en la que se pondría delante de los micrófonos tras uno de sus encuentros. No pudo ganar ni un set ante Jiri Lehecka, pero sí sintió el calor y el cariño de un público que le ha llevado en volandas cada vez que representaba a su país, además del amor de todo un mundo, el del tenis, que le ha acabado "adoptando" como uno de sus jugadores favoritos. Esa mezcla de carisma y elegancia de la que siempre ha hecho gala el de Lausana quedó evidenciada en esta última intervención, de una brutal carga emotiva.

Wawrinka se despide del mundo del tenis "sintiéndose competitivo": estas fueron sus palabras

A pesar de haber alargado sus andanzas en el circuito hasta los 41 años, Stan no ha dejado de dar guerra a tenistas con, en algunos casos, 20 años menos que él. La inolvidable victoria ante Arthur Gea en Australia, el amor por bajar (y ganar) al circuito Challenger, las despedidas inolvidables en los otros Grand Slams, con grandes duelos como el que protagonizó en Wimbledon ante Berrettini... y un final, ante todo un top-20, en el que compitió hasta el final, siempre con un marcador parejo y la sensación de que había un último truco aún guardado en su repertorio.

¿Es un día triste? ¿Cómo lo ha vivido Stan? Nada como escucharlo de su propia voz, en una sola intervención que emociona y que cierra el telón de una fabulosa carrera. "Sinceramente, estoy muy feliz. Estoy muy, muy feliz por haber vivido lo que he vivido esta última temporada. Por supuesto, son sensaciones encontradas: también estoy triste, porque sé que ya no voy a poder vivir este tipo de emociones nunca más. No podía jugar al nivel que quería más, jugar delante de todos, jugar en Suiza... como he dicho, me estoy haciendo viejo, y llevo varias temporadas en las que, después de mis grandes lesiones, he luchado para regresar a un nivel correcto.

Me he quedado sin energías en las últimas temporadas: el cuerpo no siempre me sigue como me gustaría, y la cabeza tampoco. Es cierto que siempre soñé con poder cerrar mi trayectoria a mi manera, en mis términos, ser capaz de poner el punto y final sintiéndome bien, sintiéndome competitivo... y eso es lo que he logrado este año. Ha sido una temporada excepcional, de muchísimas emociones. Ha habido mucha tristeza en cada torneo al que he dicho adiós, porque sabía que en cada ocasión estaba viviendo el final, pero fue mucho más bonito de lo que jamás habría imaginado. He recibido tantísimo amor, he vivido tantas emociones...

Este último año, a mis 41 años, me he sentido competitivo. He jugado contra las mejores raquetas, me he enfrentado a chicos jóvenes, he disputado grandes partidos, incluso gané algunos. Para mí, es un final ideal, un final soñado. Acabar mi carrera en Suiza, frente a tantas personas, con tanto entusiasmo, con la ceremonia que vivimos ayer y el cariño y amor que he recibido del público y del torneo, de toda la gente que lleva aquí tantos años... no me lo hubiera imaginado así. 

Habrá lágrimas, claro que mañana habrá un montón de lágrimas, no necesariamente por el alcohol (risas), más bien por la tristeza. Aún así, cuando eres deportista sabes que esto va a pasar algún día. Cuando te gusta lo que haces, cuando amas a este deporte, quieres explorar tus límites al máximo. Eso es lo que hice. Tengo 41 años, aquí estoy, creo que tengo muchísima suerte. Me he ganado esta suerte, pero soy un privilegiado por haber vivido las emociones que viví hoy. Es excepcional". Te echaremos de menos, Stan.