Despacio, pero con buena letra
Alcaraz se impone a Shapovalov en un duelo de alternativas, hasta que el canadiense se retiró por lesión al inicio del segundo set, y se verá las caras con Munar en las semifinales del ATP 500 de Tokio.
Carlos Alcaraz, poco a poco, va cogiendo tono entre altibajos y grandes dosis de talento en el ATP 500 de Tokio.Ocurrió en sus dos primeros duelos ante Alex Michelsen y Matteo Arnaldi, y volvió a suceder en su encuentro de cuartos de final ante Denis Shapovalov. El canadiense puso una gran resistencia en un primer set muy igualado y lleno de alternativas en el que se impuso el saber hacer del murciano, pero la intensidad del duelo fundió el motor de Shapovalov (7-6(3) RET), que se vio obligado a retirarse, y el murciano se verá las caras con Jaume Munar por un puesto en la final.
Por mucho que haya llegado a los cuartos de final del US Open y participado en la Laver Cup, Alcaraz todavía se encuentra en ese proceso todavía de reintegración en el circuito tras cuatro meses y medio de lesión. Aún quedan cosas por afinar, y un torneo como el ATP 500 Tokio puede servir para ir recuperando cada vez más automatismos después de una larga ausencia.
Así fue la victoria de Alcaraz ante Shapovalov en el ATP 500 de Tokio
En su debut sufrió sobremanera ante Alex Michelsen y contra Matteo Arnaldi fue de menos a más, todavía no está al 100%, pero si hay algo que sigue intacto es su talento. Tanto con el americano como con el italiano se hizo servir de su habilidad en los momentos más complicados. Y en su duelo ante Shapovalov volvió a ocurrir.
Los primeros juegos contra el canadiense sirven para ver las sensaciones iniciales de cada uno. Shapovalov parece algo más activo, muy seguro con su servicio, pero algo tímido al resto. Sin embargo, todo cambia en el sexto juego, momento en el que el primer set deja de tener algún tipo de lógica.
Durante los próximos siete juegos, se romperán los servicios en seis ocasiones. Nnguno de los dos tenistas serán capaces de mantener su servicio. Ambos se encuentran mucho más seguros al resto, donde consiguen meter mucha presión, pero incapaces de certificar su ventaja con su saque.
Same shot 💪 same end result 🤩 #japanopentennis https://t.co/yUcZkqOt3B
— Tennis TV (@TennisTV) October 4, 2026
Alcaraz, como ya ocurrió contra Michelsen y Arnaldi, sufre idas y venidas en su juegos. Combina sus toques de virtuosismo con dejadas y derechas paralelas junto a errores no forzados que no acostumbra a hacer (18 tuvo en el primer set). Aun así, mantiene la dinámica mostrada en sus partidos anteriores y consigue salvar una bola de set. Tendrá la oportunidad de cerrar el set, pero se vuelve a enredar con el servicio y la primera manga se decidirá en el tie break.
En el desenlace se replica lo visto en el primer set, muchas alternativas y poco dominio con el servicio, pero cuando el murciano huele la sangre ya no suelta a la presa. El mejor ejemplo se ve cuando cierra el primer parcial con el intercambio más largo del partido y con un suave toque de revés cruzado para superar a Shapovalov en la red. Por primera vez sonríe y se lleva el el dedo al oído para levantar a las gradas de Tokio. Se confirma, su talento natural sigue innato.
Pero la dura batalla del primer set deja muy tocado a Shapovalov y en el primer punto de la segunda manga se lleva las manos a la parte de la cadera. De repente, deja de moverse y comienza a cojear. Se hace el silencio en la Pista Central y pide la entrada del fisio, pero el final ya estaba escrito. Su cuerpo no puede más y tira la toalla después de un gran primer set.
De esta manera, Carlos Alcaraz, que sigue cogiendo rodaje y minutos en pista con su talento salvándoles en los momentos más complicados, se mete en las semifinales del ATP 500 de Tokio (7-6(3), 2-1 RET), donde se verá las caras con su compatriota Jaume Munar, por lo que habrá un español en la final del torneo japonés.