Seis días después de tocar la gloria, Zverev sigue ganando
Sin apenas tiempo para asimilar su histórico triunfo en el US Open, Alexander Zverev ha regresado a la competición para defender a su país en la Copa Davis con una victoria ante Matej Dodig bastante notable (6-4, 7-6). El Nº2 del mundo se impuso al número 171 del ranking en un partido especialmente cómodo, donde ni siquiera mostró síntomas de cansancio.
Sí que tuvo que remontar diferentes momentos de dificultad y necesitó un desempate en el segundo set para cerrar su primer encuentro después de convertirse en campeón del US Open. La escena tenía además un componente especial, ya que el germano volvía a jugar ante su público en Halle, después de una semana en Nueva York que terminó con su segundo título de Grand Slam. Y lo hacía con Alemania jugándose el billete para la fase final de la Copa Davis.
Zverev demuestra su compromiso con Alemania
Zverev ya había dejado claro antes de la eliminatoria que la Copa Davis forma parte de sus objetivos para esta temporada. Y su presencia este viernes el mejor ejemplo, apenas unos días después de levantar el trofeo en Flushing Meadows, cambiando Nueva York por Halle para ponerse otra vez al servicio de su nación.
Punto asegurado 🤝
Alexander Zverev le da a Alemania el 1-0 sobre Croacia.#CopaDavis pic.twitter.com/bpoIGKbmF9— Copa Davis (@CopaDavis) September 19, 2026
La victoria coloca al conjunto germano con ventaja en la eliminatoria, aunque todavía queda camino por recorrer. Daniel Altmaier disputa ahora el segundo individual ante Dino Prizmic, mientras que el domingo están previstos el dobles y, si fueran necesarios, los dos últimos individuales. Alemania necesita tres victorias para superar la eliminatoria.
Zverev, por tanto, sigue su camino sin darse un respiro. No hubo celebración prolongada ni pausa después de conquistar su segundo Grand Slam. Seis días después de convertirse en campeón del US Open, el de Hamburgo volvió a una pista con otra camiseta y otro objetivo. Esta vez no juega por él, juega por Alemania. No se me ocurre circunstancia más especial.