Más allá del gran momento deportivo que atraviesa, Alexander Zverev también vive una etapa de estabilidad en el plano personal. En una entrevista con RTL+, el alemán dedicó unas emotivas palabras a su pareja, Sophia Thomalla, desveló el motivo por el que no quiso que estuviera presente en la final de Roland Garros y confesó cuál es uno de sus grandes sueños cuando termine su carrera.
"Sophia es una persona increíblemente inteligente. La quiero muchísimo, pero además le tengo un respeto enorme. Sabe perfectamente cuándo necesito estar solo y cuándo necesito apoyo. Es una ayuda enorme en mi vida", explicó el reciente campeón de Roland Garros. Zverev también quiso poner en valor un gesto que define la implicación de su pareja. "Después de la final viajó seis horas en tren solo para estar en la celebración y volvió a salir a las siete de la mañana porque tenía que trabajar. Tengo muchísimo respeto por ese gesto", aseguró.
Zverev asegura que quiere formar una familia con su pareja
Sin embargo, llamó la atención que Thomalla no estuviera en la grada durante la final. El alemán explicó que la decisión tuvo poco que ver con el tenis y mucho con sus supersticiones. "No quise que estuviera en la final porque me gusta que mi equipo esté conmigo desde el principio del torneo o que no venga. Soy bastante supersticioso. Mi hermano, mis padres... todos tienen siempre el mismo sitio en mi palco y no me gusta cambiar absolutamente nada durante un torneo", confesó.
El número dos del mundo también habló sobre su futuro lejos de las pistas y dejó claro que formar una familia ocupa un lugar importante en sus planes. "Sí, quiero una familia enorme. Tendréis que preguntarle a Sophia cuándo llegará ese momento", bromeó antes de añadir: "Me encantan los niños, las familias grandes y también los perros. Cuando llegue ese momento, uno de los dos tendrá que bajar un poco el ritmo de trabajo, pero no quiero ponerle ninguna presión. Estoy muy orgulloso de todo lo que está consiguiendo en su carrera", concluyó.

