Distinto, genuino, especial y amado por todos. Así es Gael Monfils, un tenista que ha dinamizado el circuito ATP durante lustros por medio de su tenis espectacular, su competitividad y una energía positiva única dentro y fuera de la pista. Ha querido participar en el ATP 500 Acapulco 2026 y sus palabras previas al arranque del torneo denotan una paz consigo mismo y una ambición por vivir experiencia inolvidables en su último año.
Todo acaba en esta vida y debemos sentir agradecidos por haber vivido episodios tan gloriosos para el tenis como los que ha ofrecido Gael Monfils. Perdurarán para siempre en nuestra memoria las grandes batallas protagonizadas por el francés en escenarios importantes, los golpes imposibles, las sonrisas, las defensas inconmensurables... Un jugador único en su especie que quiere seguir dando espectáculo y ha elegido para ello el ATP 500 Acapulco 2026.
Monfils agradece el amor que recibe de los aficionados en todo el mundo
Ha perdido los tres partidos disputados este año, viéndose abocado a renunciar a competir en Buenos Aires y Río de Janeiro por estar enfermo. Ahora, regresa con la batería recargada y muchas ganas por mostrar un buen tenis. "Quería disfrutar una vez más de la experiencia que supone jugar en un sitio tan especial como es Acapulco. Jugué aquí hace 17 años, cuando el torneo era en tierra batida, y todo ha cambiado mucho, pero recuerdo lo genial que era la gente y el ambiente impresionante que se respiraba", comentó el galo.

"Estoy muy agradecido por todo el amor que he sentido de los aficionados al tenis durante tantos años. He sido muy afortunado por la carrera que tuve; trabajé duro para ello, me dedico al tenis gracias a mis padres, que supieron ver que tenía un don para ello y me dieron lo mejor en cuanto a educación y pasión por el tenis para poder ser profesional. Querría ser recordado como una persona alegre que siempre intentó dar lo mejor de sí mismo", aseguró un Gael Monfils que debutará en el ATP 500 Acapulco 2026 frente al bosnio Damir Dzumhur.

