Sara Sorribes ha dicho basta. La tenista española, N85 del singles y N40 del dobles, ha decidido parar su carrera de manera momentánea por salud mental. En una carta abierta en su cuenta de Instagram, Sara cuenta que llevaba meses sufriendo dentro de la pista y que necesita parar para recuperar la ilusión y las ganas.
La carta de Sara Sorribes
“Hola a todos, quería contaros que he decidido tomarme un tiempo. Un tiempo para mí, para mi cabeza y para mi cuerpo. Vengo sufriendo desde hace muchos meses dentro de una pista de tenis. La Sara alegre y feliz que se ve fuera de la pista no es ni mucho menos la realidad de todo lo que llevo dentro.
He perdido la ilusión por entrenar, por mejorar e incluso por ir a los torneos. Los momentos de sufrimiento son muchísimos más que los de tranquilidad. Lo dice una persona a la que siempre le ha encantado trabajar, mejorar y competir. Por eso, además de necesitar ayuda, siento que necesito parar/descansar. No sé si definitiva o temporalmente.
Quiero ser coherente y consecuente con lo que mi cuerpo siente.
Nos veremos.
Sara”.


La española compartió esta publicación con sus seguidores, a la vez que la acompañaba de una canción de Leiva, llamada ‘Caída libre’, dedicada a un amigo del cantante, con problemas de salud mental. La castellonense venía de competir por España en la Billie Jean King Cup y fue medalla de bronce en los pasados Juegos Olímpicos de París junto a Cristina Bucsa. De esta manera, no se sabe si el parón será temporal o definitivo, pero a sus 28 años, Sara ha decidido escuchar a su cuerpo y no dejarse guiar por la autopista sin paradas que supone la vida en muchas ocasiones y que sientes que te obliga a ir en una dirección, aunque tú no quieras.
Muy valiente por su parte el abrirse de esta manera y contar lo que le pasa, para decirle al mundo que hay algo que no funciona bien y que necesita tiempo para curarlo. Que los problemas a nivel mental son tan importantes como uno físico y que también conllevan una parada en el tiempo para sanarlos. Ojalá que se tome el tiempo necesario para dejar esos problemas atrás y que Sara encuentre las ganas y la felicidad en aquello que más le gusta: jugar al tenis.

