Joao Fonseca recibió la atención del mundo del tenis hace varios meses. En Rio de Janeiro, una estrella del tenis mundial se puso en órbita a base de derechazos, carisma y una conexión especial con el público carioca. El pack, a priori, parecía completo: una estrella para un tenis sudamericano tan necesitado de ídolos, en un país que ansía otro gran campeón tras Gustavo Kuerten y con un desparpajo y estilo capaz de pegar al televisor a los aficionados. En pleno boom de la era Carlos Alcaraz - Jannik Sinner, qué buena noticia, claro, ver que existe cierto futuro detrás de ellos...
Pero Joao, de apenas 18 años, es un chaval que va con calma. No se apresura. No quema etapas. Rehúye cantos de sirena provenientes de agendas de representación o contratos millonarios. Su 2024, después de aquella semana de locura en su país, se ha estructurado principalmente alrededor del circuito Challenger, trampolín ideal para ir subiendo en el ranking, para aprender de la dureza del tenis y medirse a la clase media del circuito ATP. Tras conquistar en Estados Unidos su primer torneo de esta categoría y acercarse poco a poco al top-150, eso sí, el brasileño pone la mira bien alta: en una conversación con CLAY, relata cómo español e italiano le sirven como espejo e inspiración.
"Veo la rivalidad que tienen ambos y es ahí a donde me gustaría ir. A veces pienso que debo apuntar al top-100, al top-50... no, voy a fijarme en ellos. Quiero ser como ellos. Quiero ganar Grand Slams y otros grandes torneos. Alcaraz y Sinner son una motivación y una inspiración para trabajar más y más duro", confiesa el brasileño, que también señala tener una "muy buena relación" con Carlos, lo que incluye conversaciones con su equipo cada vez que coinciden en torneos. "Carlos es un ídolo para las generaciones venideras", apunta sin complejos Joao.
- FEDERER COMO ÍDOLO Y LA IMPORTANCIA DE SU FAMILIA
Existen ciertos elementos que hablan a las claras de la madurez de Fonseca. Por ejemplo, el brasileño ha rechazado ofertas de diferentes agencias de representación, entre las que se encuentran IMG y Team8, siendo sus padres los que todavía se encargan de manejar su carrera. "Hemos pensado largo y tendido la idea de tener un agente, pero ahora mismo estamos bien. Mis agentes son mis padres. Estamos viviendo el presente con calma, pensando las cosas, porque esto es una carrera a largo plazo. Estas son decisiones importantes y estamos esperando a tomar el camino correcto", afirma Fonseca. Vivir con la presión que se generó en Brasil tras su gran actuación en Rio también forma parte del proceso... pero Joao lo abraza y lo toma con naturalidad, mostrando una tremenda madurez.
"Sé que hay mucha presión que viene con las expectativas que hay sobre mí. Me ven en torneos, hablan de mí... la presión que me gusta es la que puede existir en mis rivales. Saben que soy un chico nuevo que está jugando bien: solo tengo 18 años y entiendo que estoy dentro de un proceso, he vivido mis primeros meses en el circuito profesional y he aprendido mucho, soy un proyecto todavía, aunque pienso mucho en el futuro".
Un campeón así, claro, se nutre de fuentes de inspiración. La de Fonseca es muy clara y se llama Roger Federer: ya existen vínculos entre ambos, puesto que el brasileño fue fichado por ON, la marca deportiva en la que Roger tiene una importante participación. A pesar de que aún no se han conocido en persona, Joao no esconde su idolatría por el suizo: "Todavía no le he conocido, aunque me mandó un vídeo después de ganar el US Open júnior y ya ha hablado con mi padre. Federer ha sido mi ídolo desde que era un niño. Siempre he disfrutado viendo sus partidos, su estilo clásico y elegante. Me gustaría conocer sus historias, cómo pensaba en los momentos importantes, cómo sentía el tenis cuando tenía mi edad. Tiene mucho talento, pero mucha gente afirma que no era muy trabajador en su juventud. Me gustaría oír eso de su boca, porque podría enseñarme en esta etapa. Si tuviese una conversación con él, trataría de exprimirla al máximo".

