Sabalenka, un sueño especial cumplido y un ciclón que aspira a ganarlo todo
La bielorrusa da un nuevo golpe sobre la mesa y demuestra que su triunfo en Melbourne la temporada pasada no fue ninguna casualidad.
El tenis necesita muchas horas de trabajo. Da igual el talento que tengas porque es muy difícil aspirar a ganar Grand Slams solo con eso. Comprender que únicamente con sacrificio le llegarían los logros fue clave para que Aryna Sabalenka cuente ya con dos majors en su palmarés y la sensación de que si ella quiere serán muchos más.
Ha sido bonito ver que Aryna Sabalenka ha podido cumplir con el sueño que compartía junto a su padre antes de que falleciera en el 2019. La bielorrusa y él siempre hablaron de que ella tendría dos Grand Slams con 25 años y el logro ha llegado justo a tiempo. Cero cuando cumplió 24 y dos en el último major que ha jugado con 25 años. El Open de Australia 2024 será siempre el del homenaje a quien creyó constantemente en su talento y también el del paseo militar de Aryna, que ha arrollado a todas sus rivales y no se ha dejado ni tan siquiera un set.
Seguramente el tenis de Sabalenka no sea de los más bonitos del circuito, pero sin duda es de los más efectivos. La potencia de sus tiros es inabordable cuando está serena y con confianza. No hay quien le siga el ritmo de bola a una tenista a la que siempre se le reprochó que no era capaz de madurar los puntos y eso la llevaba a cometer errores no forzados sin parar. En cambio, la experiencia -o ser más vieja, que es como ella lo ha llamado- le ha dado el nivel que siempre pareció tener pero que le faltó creerse en sus primeros años. Ahora, ya no hay solo una jugadora de golpes increíbles, sino también una con mentalidad ganadora. Fundamental para triunfar.
La número 2 del mundo ha hecho de Australia su segunda casa. Desde que lo hiciese precisamente otra bielorrusa, Victoria Azarenka en 2013, ninguna mujer había sido capaz de revalidar su corona y Sabalenka lo ha logrado como quien no quiere la cosa. Era un desafío mayúsculo y Aryna se ha encargado de que parezca fácil y es que da miedo ver sus números, pues únicamente ha cedido su saque seis veces en todo el torneo y la media de juegos que ha concedido por set es de alrededor de tres. Una absoluta barbaridad.
SEGUIR GANANDO GRAND SLAMS
El triunfo en Melbourne debe ser el golpe definitivo para que Sabalenka se sienta capaz de ganar en otros escenarios. La temporada pasada ya pisó el número 1 y además de alcanzar la final del US Open -perdió ante Gauff- llegó a las semis de Roland Garros y Wimbledon, toda una declaración de intenciones que este año se debe transformar en otro Grand Slam más. A pesar de su juego tan agresivo, Sabalenka es capaz de hacerlo muy bien en tierra batida y no debe pensar que ahí Swiatek no tiene rival, además, las condiciones de Wimbledon están hechas para su tenis y seguramente sea el escenario perfecto para seguir agrandando su leyenda. No hay que olvidar tampoco que en Nueva York tiene una cuenta pendiente.
Sabalenka ya ha entrado en el selecto club de las doble ganadoras de Grand Slam, pero ella sabe que su techo está mucho más arriba. Si mantiene el nivel ofrecido en Australia será muy difícil no verla pronto en el número 1. Este torneo ha dejado claro que Swiatek va a tener mucha competencia este año y que en estos momentos a las rivales les cuesta más contrarrestar el tenis de la bielorrusa. Por ello, a Aryna hay que pedirle que se siga sintiendo favorita en cada torneo y que no se vea como una alternativa a la polaca, sino como la mejor jugadora del mundo. Ahora mismo nadie parece capaz de hacerla sombra y de ella depende seguir aumentando su palmarés y convertirse en una de las mejores de la historia. Por tenis y mentalidad apunta a que será así.