Tuvo una eclosión tan abrupta y brillante como rotunda ha sido su desaparición. Tim Van Rijthoven lleva más de ocho meses sin competir y ha querido salir al paso de los muchos rumores que circulan sobre él para explicar al detalle todas las dificultades que ha tenido que superar en su vida y con la que está lidiando aún.
La vida puede ser muy cruel y solo nos damos cuenta de la cantidad de factores adversos a los que podemos enfrentarnos cuando sobreviene la desgracia. Tim Van Rijthoven es un luchador nato, cuyo amor incondicional por el tenis le hizo superar escollos difíciles de explicar y que tras vivir semanas de gloria, ha vuelto a los infiernos. Este neerlandés de 26 años que sorprendió al mundo en 2022, con su título en Hertogenbosh durante la que era su primera comparecencia en un torneo ATP, así como con unos meritorios octavos de final en Wimbledon, llegando a ganar un set al mismísimo Djokovic, se abre en canal para el portal BehindTheRacquet, donde expone sin tapujos cuál es su historia.
Y es que suele decirse que detrás de todo deportista de élite hay una gran historia, algo que se cumple en un tenista que llegó a ser 101 del mundo y cuyo nombre se ha diluido en la memoria colectiva de este deporte muy poco tiempo después de hacerse presente. Sin embargo, para poder cumplir su sueño de ser tenista profesional, Van Rijthoven requirió de grandes dosis de perseverancia y fuerza mental. "En las categorías inferiores todo el mundo veía que tenía talento y yo sabía que poseía buenas condiciones para ser profesional, pero me resultaba muy difícil lidiar con ciertas cosas a nivel mental", comienza diciendo Tim antes de hablar abiertamente.
- Van Rijthoven cortó la comunicación con su padre porque no soportaba el estrés mental que le producía
"No tuve la mejor de las infancias posibles. Mi padre fue muy duro conmigo, puso muchísima presión sobre mí cuando apenas era un niño y me fue imposible soportarlo. Debido al estrés que me generaba y a que me obligaba a jugar con molestias físicas, encadené varios años en los que competía con mucho dolor. Con 18 años estuve un año entero sin jugar por una lesión de codo y a partir de ahí, nunca pude completar una temporada entera sin serias molestias. Fueron varios años totalmente desastrosos. Pensé seriamente en retirarme del tenis porque sentía dolores constantes y mentalmente no podía seguir soportando todo. Llegó un momento en que tuve que decirle a mi padre que no contactara conmigo nunca más, fue hace unos cuatro años", desvela.
Una vez se liberó de esa carga y contrató como entrenador a Richard Krajicek, mítico exjugador neerlandés, las cosas fueron mejorando para Tim. "Nunca le había contado a nadie lo que mi padre me hacía sentir, hasta que confié en Richard porque leí que él había vivido una situación similar durante su carrera. Sus consejos hicieron que me desvinculara por completo de mi padre y eso fue una liberación a nivel mental", declara un Van Rijthoven que reconoce mantener ahora contactos esporádicos con su padre, en forma de conversaciones superficiales.
- Se ha operado del codo y no se plantea volver a jugar a tenis hasta que no sienta ningún dolor
"Decidí seguir intentándolo. Veía que había gente que confiaba en mí y amo demasiado este deporte como para haberlo dejado tan joven. Era consciente de que si seguía lesionándome tendría que dejarlo definitivamente. pero me encanta competir. Todo encajó en 2022, cuando me sentí muy bien e hice grandes resultados", comenta un jugador al que todo se le ha vuelto a torcer en el momento más inesperado. "Desde hace meses sufro codo de golfista y tengo dolores muy agudos. No juego a golf, pero esta es una lesión que suelen tener también los tenistas. Llevo desde los 6 años haciendo este deporte. Me dijeron que tenía tres opciones: dejar el tenis para siempre, jugar con dolor u operarme", comenta el neerlandés, que escogió la tercera opción.
Es por ello por lo que su ausencia está siendo tan prolongada ya que pasa por el quirófano siempre es complicado y requiere de mucho tiempo de recuperación. "Voy a estar al menos un año en esa fase. Me prometí a mí mismo que no volvería a jugar a tenis hasta que no sintiera dolor. Volveré al circuito y comprobaré si todo esto ha merecido la pena y si me ilusionan los nuevos retos que me marque. Por suerte, ahora tengo a mi lado una persona que entiende de tenis y que sabe cómo ayudarme. No puedes superar estas cosas solo", afirmó un Tim Van Rijthoven que ha sorprendido a todo el mundo del tenis con esta confesión.

