Vuelve Carlos Alcaraz a la competición y lo hace en un escenario especial. Probablemente hubiese deseado compartir el foco con Roger Federer, con quien jamás se enfrentó profesionalmente y al que ya solo podrá disfrutar a través de Youtube, pero el de El Palmar está listo y fresco para volver a la acción. Será su segundo torneo ATP como número uno del mundo, en un ATP Basilea 2022 en el que parte como gran favorito y donde querrá quitarse la espina del torneo de Astana, donde debutaba como máximo jerarca del tenis mundial y se llevó una derrota bastante dura ante David Goffin. Eso sí, el desgaste físico tras la conquista del US Open 2022 es mucho menor: Carlitos ha podido descansar y recargar pilas en casa, y afronta el torneo suizo como antesala de un final de año con varios objetivos en mente.
El primero de ellos, por supuesto, volver al circuito con un título. Pero más allá de eso hay objetivos más ambiciosos que afrontar, y Alcaraz es plenamente consciente de ello. Carlitos habló en la previa del torneo helvético, y en unas palabras recogidas por SRF, dejó muy claras cuáles son sus intenciones de cara a las próximas semanas. "Mi objetivo es ganar cada torneo y mantenerme en el número uno", afirmó Carlos, que no hace más sino reforzar algunas declaraciones previas. Varias paradas primordiales se abren en su horizonte: el Masters 1000 de Paris-Bercy, donde querrá arrancarse la espinita de la dura derrota del año pasado ante Hugo Gaston, las ATP Finals 2022, donde querrá debutar a lo grande, y, por último, las Finales de Copa Davis 2022, donde también tiene varias cuentas pendientes (no pudo disputarlas el año pasado por coronavirus).
Pero mucho antes de estos tres objetivos está Basilea, donde aparece como gran favorito a pesar del buen momento de forma de muchos de sus competidores. Por su parte del cuadro aparecen nombres como Felix Auger Aliassime, Lorenzo Musetti, Pablo Carreño o el mismo Jack Draper, un durísimo debut que Carlos afrontará con humildad y con el objetivo de no repetir traspiés inesperados en los primeros compases de cada gira (Sebastian Korda en su primer partido en tierra en Montecarlo, Tommy Paul en su primer partido en pista dura de cara a la gira norteamericana en Canadá). Eso sí, Alcaraz tiene una motivación especial para jugar el torneo helvético: "Quería conocer Basilea", afirmó Carlos, que no podrá hacerlo, eso sí, de la mano de Federer.
UN ENTRENAMIENTO ESPECIAL
Y para la cita el murciano llega en forma, con mejores sensaciones sobre el tapete que las que tuvo en Astana. La pista kazaja fue especialmente lenta para sus intereses y jamás terminó de ser decisivo con sus golpes, lo que sumado a la fatiga acumulada fue un cóctel mortal ante un Goffin en estado de gracia. Aquí parece haber dejado atrás mayores problemas, según afirma el murciano. "Estuve entrenando con Casper Ruud y pude conocer de primera mano tanto la superficie como el estadio. Me sentí bastante bien y estoy deseando que llegue el primer partido", dejó claro el de El Palmar, que se verá las caras con Draper a partir de las 19:00 del día de hoy. Ahí estaremos para verlo.

