Puede parecer increíble, pero desde que Juan Martín Del Potro sorprendiera a Federer en el US Open 2009, no ha habido ningún otro campeón de Grand Slam que no sea europeo. La preeminencia del Big 3 en estos torneos, solo alterada por Murray y Wawrinka, se ha unido a una crisis notable del tenis estadouniense y australiano, dos superpotencias necesitadas de algún éxito a corto plazo. Antes de esta racha, había ejemplos de campeones fuera del Viejo Continente, como Roddick, Gaudio o Hewitt, sin necesidad de irse a los tiempos de Sampras y Agassi, claro está. En total, 70 de los últimos 71 torneos de Grand Slam han caído en manos de jugadores europeos.
70 of the last 71 Singles Men’s Slam titles have been won by Europeans.
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