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“En la pista hay que ser un poco malicioso”

Lo dice Florent Serra, ex número 36 del mundo, en una entrevista donde repasa qué aspectos le faltaron por mejorar en su carrera profesional.

Florent Serra. Fuente: Getty

La primera década del siglo XXI representa la antesala de la explosión de las redes sociales y quizá por eso fue de las más divertidas. Allí se apagaron estrellas del tamaño de Sampras o Agassi, se encendieron las de Federer o Nadal, pero también hubo una larga lista de jugadores que poco a poco fueron perdiendo su lugar en el tiempo. Florent Serra, por ejemplo, fue uno de los tantos franceses que habitó en el top100 en aquellos tiempos, aunque nunca llegó a ser una celebridad. En una entrevista reciente con Tennis Break News, el tenista de Burdeos toca algunos temas interesantes sobre su carrera y la evolución de nuestro deporte.

La tensión del jugador profesional

“Los nervios se manifiestan de múltiples formas. En mi caso, sufrí urticaria entre 2004 y 2008, a veces me despertaba con un ojo hinchado, eran episodios que no entendía por qué pasaban. Yo tendía a estar nervioso antes de los grandes torneos, sentía miedo de no estar a la altura, de pecar de tímido ante jugadores mejor clasificados. Quizá no confiaba lo suficiente en mis habilidades, tenía cierto complejo de inferioridad. Ciertos aspectos del plano mental vienen condicionados por cómo ha sido uno educado, a mí siempre me enseñaron a ser humilde y discreto, pero aquí hay que tener una autoestima y un ego muy fuertes”.

Partidos agridulces mal gestionados

“En el US Open 2006 jugué contra Roddick y perdí totalmente el partido: 6-2, 6-1 y 6-3. Contra Nadal en el Open de Australia 2008 recuerdo estar muy tenso, así que perdí 6-0, 6-2 y 6-2. Otro que me viene a la cabeza es con Federer en Miami 2010, donde pierdo 7-6 y 7-6. No fue mal partido, pero en los dos tiebreaks me dediqué a observarle, fui demasiado tímido en vez de salir a ganarle”.

Marcar territorio dentro de la cancha

“Hay que ser un poco mezquino en la pista. Ahora que estoy comentando partidos me doy cuenta, veo mucho mejor las actitudes de los jugadores, actitudes que quizá debería haber aplicado en mi carrera cuando estaba en activo. Hay momentos en los que puedes desestabilizar un poco a tu oponente, generar cierta tensión adicional. Por ejemplo, con un 0-30 al resto es buen momento para empujar, apretar el puño o pegar un grito, que el otro sepa que harás todo lo posible para ganar. En mi caso, no hice esto lo suficiente”.

¿Cómo mejorar mentalmente?

“En 2003 me puse a trabajar con un psicólogo, pero no tuve éxito. Traté de encontrar soluciones por mi cuenta, hice yoga, incluso ejercicios de visualización, leí sobre todos estos temas. Repasé libros que hablaban de la armonía del cuerpo con su entorno, la expresión de las fuerzas sin esfuerzo, la capacidad de expresar relajación manteniendo la tonicidad. Yo lo que buscaba era el equilibrio para pegarle a la pelota, así que terminó siendo un error centrarme en todos esos temas”.

Momento actual de la FFT

“Pienso que la Federación podría aprovechar más la experiencia de los ex jugadores, ya que tenemos unas vivencias dentro del circuito profesional que pueden ser un valor añadido de cara a la formación de nuevos talentos que quieran dar ese paso. No solo hablo de preparación mental, también de cuestiones sobre prevención médica, gestión de la carrera, dificultades que superar o aspectos económicos. Con chicos de 14-16 años que tengan buen nivel sería algo muy interesante de tratar”.