Belinda Bencic ha sorprendido al mundo entero a lo largo de la última semana. La jugadora suiza venía en un momento de forma totalmente terrenal, sin estar, ni mucho menos, en las quinielas para conseguir una medalla en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, ni hablar de un posible oro. Sin embargo, el circuito WTA a veces nos lleva por caminos completamente inimaginables, encumbrando a tenistas con el juego y la cabeza necesarias para ganar a pesar de no estar en su mejor momento de forma.
Bencic, sin embargo, sabía de lo que era capaz. Confiaba en sus habilidades y en su bagaje previo antes de una final que podía ser inolvidable. En el vaivén de emociones, cambios de dinámica y diferentes estados de ánimo en el que se convirtió el partido por el oro olímpico, fue ella la que triunfó. Lo hizo sabiendo sufrir, salvando una bola de break cuando sacaba para partido, sacando fuerzas de flaqueza de donde prácticamente no había nada. Así lo contaba para Tagblatt, mostrando la alegría de quien ha regalado el metal más preciado a todo un país.
"Estaba al límite de mis fuerzas, de mi capacidad de aguante. No podía pensar con claridad, no podía pensar correctamente, solo intentaba pasar la pelota al otro lado de la red. Sin embargo, quería alcanzar mi sueño: por eso jugué como si se tratase del último partido de mi vida. Me habría sentido ganadora incluso si hubiese perdido porque lo di absolutamente todo, y eso me hace estar muy orgullosa. Todavía necesito tiempo para digerir todo esto, lo haré después de la final de dobles, donde volveré a darlo todo de nuevo por Vicky (Viktorija Golubic, su compañera). Estos son recuerdos que durarán toda la vida".
Contextualizar el oro, dentro de lo que supone para Suiza, da aún más valor a lo hecho por Bencic. El país centroeuropeo solo había conseguido dos medallas de oro en tenis desde que la modalidad volvió a ser olímpica: solo uno de esos oros se dio en una categoría individual (Marc Rosset en Barcelona'92). Es decir: Belinda ha conseguido algo que ni Roger Federer, ni Stan Wawrinka ni Martina Hingis han podido lograr. Una demostración de coraje que dejó a Bencic atónita... si bien ya contaba con la 'bendición' de alguien muy importante.
"Roger me mandó un mensaje esta mañana. Me dijo que hoy era un buen día para cumplir mis sueños. Me hizo muy feliz: todo esto también va por Martina y por Roger, ellos han conseguido muchísimas cosas que yo jamás podré lograr. Es por ello que esta victoria también es para Martina y para Roger", admitía una Bencic risueña, consciente de la carga de la hazaña y de lo que significa para un país lleno de grandes campeones.
Con más ímpetu que cansancio y una carrera irrepetible
El ritmo infernal de los Juegos para aquellos tenistas que deciden disputar más de una modalidad obligó a Bencic a redoblar esfuerzos durante varias jornadas. Ello no ha sido impedimento para que la suiza pueda firmar un doblete de oros que solo unos pocos tienen el orgullo de haber firmado (la última, Serena Williams en Londres 2012). "Rendirme nunca ha sido una opción. Sabía que solo las medallas cuentan en los Juegos Olímpicos, pero para mí el simple hecho de poder estar aquí ya es un sueño. Ahora estoy muy feliz de poder afirmar que lo he conseguido".
Por último, merece la pena reflexionar sobre una carrera que acaba de alcanzar (de momento) su cénit. Señalada por los expertos como una de las futuras grandes dominadoras del circuito, su tenis ha deslumbrado en muchas ocasiones, pero las lesiones y la irregularidad han penalizado a una jugadora que nunca ha alcanzado el escalón de muchas de sus coetáneas. ¿En qué lugar deja de cara al futuro el oro olímpico a Belinda Bencic?
"No cambiaría mi carrera por nada. Siempre hay altibajos y creo que son totalmente normal. A veces me ha parecido algo injusto ver que alguien me descartaba, porque los contratiempos pasan en cualquier carrera tenística. Siempre he trabajado duro; incluso si jamás hubiese ganado un título profesional tendría esa certeza. Ahora he sido recompensada por mi trabajo, y estoy increíblemente agradecida a todos aquellos que me han ayudado a hacerlo posible".

