Un ganador nato quiere serlo en todos los grandes escenarios y está dispuesto a asumir riesgos por cerrar un palmarés que alcanzaría la máxima perfección jamás vista. Novak Djokovic es consciente de que está ante la gran oportunidad histórica de conseguir un logro jamás visto en el tenis masculino, como es el Golden Slam en una misma temporada, y es por ello por lo que ha decidido acudir a los Juegos Olímpicos Tokio 2021 a pesar de los exigentes protocolos sanitarios, las cuarentenas estrictas y la ausencia de público en las gradas. Muchos pensaban que iba a renunciar al oro olímpico para preparar bien el US Open 2021 y abordar el Grand Slam en un mismo año, pero el balcánico quiere abarcarlo todo. Analizamos los pros y contras de su decisión:
Argumentos a favor de disputar los Juegos Olímpicos Tokio 2021
Tan solo Andre Agassi ha conseguido finalizar su carrera profesional habiendo ganado todos los grandes títulos, por lo que si lo consiguiera el serbio, daría un zarpazo casi incontestable en la lucha por el GOAT. Con la confirmación de que Federer no jugará en Tokio, ya podemos asegurar que el suizo no va a poder emular a Agassi, mientras que Nadal tiene pendiente las Nitto ATP Finals, un objetivo que cada año parece más lejano. El nivel de confianza con el que llega Djokovic le hace máximo favorito al oro olímpico individual, una gesta que le encumbraría aún más y le permitiría quitarse una de las espinas que tiene clavadas en su corazón.
Y es que Novak ostenta un enorme sentimiento identitario con su país y se afana en ser un referente y aportar todo lo posible a su comunidad. Pocas cosas harían más ilusión al número 1 del mundo que escuchar el himno de su amado país con una presea dorada de su cuello, algo que se le resistió en Pekín 2008, donde fue eliminado en semifinales por Nadal en aquel mítico encuentro recordado por un remate fallido del serbio.
Consiguió ganar el bronce, éxito que se le resistió en Londres 2012, al caer ante Murray en semifinales y Del Potro en la lucha por el tercer y cuarto puesto. Especialmente dolorosa fue la derrota a las primeras de cambio en Río de Janeiro, también contra el tenista argentino, en lo que parecía poder ser la última opción del serbio. Sin embargo, Djokovic no solo se ha mantenido en la cima, sino que la ha asaltado aún más y llega a Tokio en el mejor momento de su carrera.
Riesgos que asume Djokovic al participar en los Juegos Olímpicos Tokio 2021
Un mes. Ese es el tiempo que transcurrirá entre la final de la cita olímpica y el arranque del US Open 2021. En un país muy castigado por el coronavirus, como es Japón en estos momentos, el peor escenario posible para Djokovic sería un contagio. Por mucho que pasara el virus, cada vez son más los casos en que se produce un nuevo contagio o, al menos, se porta el virus, algo que le obligaría a guardar cuarentena y no solo perder la oportunidad del oro olímpico, sino también llegar con una preparación deficiente al cuarto Grand Slam del año.
Hay que tener en cuenta que ni las condiciones climáticas de Tokio, ni las bolas ni las pistas en las que se jugará allí, son las mismas que las de Flushing Meadows, por no hablar del impacto en el cuerpo que puede tener la diferencia horaria. Se presupone que el serbio terminará muy fatigado a nivel mental de la lucha por el oro olímpico, lo que le llevaría a renunciar a los dos Masters 1000 de las US Open Series y llegar a Nueva York sin partidos previos en un contexto similar al que se vivirá allí.
Puede perder terreno en su lucha particular con Nadal por ser el jugador con más títulos de Masters 1000 ganados, aunque lo más complicado sería que aparecieran molestias físicas o una lesión en Tokio, ya que le alejaría de un sueño que tiene al alcance de la mano. Tampoco sería nada desdeñable el impacto de una derrota inesperada en la cita olímpica; el hecho de jugarse al mejor de tres sets, resta favoritsmo a un Novak que tendrá rivales de entidad como Medvedev, Zverev o Tsitsipas. Si no consiguiera su objetivo del oro olímpico, podría ver mermada su confianza y sentir el cansancio de una temporada muy exigente.

