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Ivanisevic: "Con Novak solo cuentan las victorias, solo cuentan los Grand Slams"

El croata repasó su carrera deportiva y habló sobre su trabajo como entrenador de Djokovic antes de entrar en el Hall of Fame del tenis.

Ivanisevic, en el banquillo de Novak Djokovic. Fuente: Getty

Si hay algo que está claro al hablar de Goran Ivanisevic es que su figura no deja indiferente a prácticamente nadie. El croata es una leyenda viva del deporte de la raqueta, protagonista de uno de los campeonatos más mágicos de Grand Slam tras conquistar Wimbledon 2001 con una invitación y lejos de la élite, un palmarés al que ahora añade títulos en calidad de entrenador. Junto a Marian Vajda guía los pasos de Novak Djokovic; tras coronarse en Wimbledon hace apenas unos días, Goran vivirá otro gran momento en su trayectoría: será miembro del Hall of Fame del tenis en Newport.

Antes de celebrar tamaño hito, el balcánico pasó por Tennis.com para hacer un repaso a los momentos más inolvidables de su carrera. Mejor dicho, de sus carreras: desde aquella victoria en Wimbledon como tenista a su labor desde los banquillos junto a tenistas como Cilic, Raonic o Djokovic. Un repaso inolvidable con algún que otro extracto muy interesante acerca de las diferencias entre ser jugador o entrenador, o cómo se sentía realmente antes de su mítica final en Londres ante Pat Rafter.

Diferencias entre ser tenista y ser entrenador

"Es mucho más fácil ser tenista antes que entrenador, aunque al final probablemente sea mejor entrenador que tenista. He tenido el privilegio de trabajar y ganar Grand Slams junto a varios jugadores. Mi primer Grand Slam como entrenador, junto a Marin Cilic en el Us Open 2014, es un torneo que nunca olvidaré. En general, he vivido un viaje inolvidable junto a jugadores como Marin, Milos, Tomas (Berdych) y ahora Novak, quien es posiblemente el mejor jugador de la historia del tenis. Aprendes mucho de todo el mundo como entrenador, hace que mejores personalmente de muchas maneras".

Dificultad de ser entrenador

"Sinceramente, es un trabajo muy estresante. La gente piensa que mi trabajo con Novak es fácil, pero para nada lo es. Te doy mi trabajo durante una semana y ya veremos si quieres devolvérmelo o no (risas). Es brutal trabajar con un deportista tan increíble, pero es igualmente muy exigente. Una final no es suficiente. Necesitas ganar, solo cuentas victorias. Solo cuentas Grand Slams. Es un estrés impresionante, pero es algo que yo he elegido. Me encanta. Me obliga a aprender más, a ser mejor entrenador y ser mejor persona. Lo disfruto muchísimo".

El "método Ivanisevic"

"No es que no me gusten las estadísticas, pero a veces las sobredimensionamos un poco. A mí me gusta simplificar las cosas, es lo mejor para un jugador, que ya tiene suficientes problemas en la pista. Si yo le pongo millones de datos a Djokovic, puede frustrarle y hacer que se pierda. Novak es un perfeccionista: lo que te vale hoy puede que no te sirva mañana, así que tienes que encontrar una manera de ser mejor cada día. Las estadísticas pueden funcionar y yo me ajusto a ellas, pero lo hago a mi manera y así se lo transmito a Novak. De momento todo va bien: nos entendemos a la maravilla y tenemos una gran relación".

Su relación con los otros entrenadores y exentrenadores de Djokovic

"Marian aún realizar un gran trabajo y Boris (Becker) y yo nos respetamos muchísimo, como entrenadores y como jugadores. Tengo que decir, eso sí, que tengo una cosa que me facilita todo con respecto al resto: ser balcánico. Para entender a los balcánicos has de ser balcánico. Es complicado, pero al final facilita mucho mi labor con Djokovic porque hablamos el mismo idioma".

Su mágico título en Wimbledon 2021

"Antes de ese torneo no le podía ganar a nadie. No estaba suplicando por una invitación, aunque esperaba que me la diesen. Era el #125 del mundo, no esperas nada antes del torneo. Sin embargo, el fin de semana antes del torneo me sentí muy bien en los entrenamientos. Jugué con una Head Prestige, que emite un sonido particular cuando consigues sacar muy bien. Todo el que juega con esa raqueta conoce ese sonido. Entrené con Nenad Zimonjic, oyó ese sonido al igual que yo y pensó que estaba sacando a un nivel brutal. Empezamos a bromear diciendo que igual avanzaba un par de rondas.

Mi semifinal contra Tim (Henman) fue complicada. Nadie hablaba de mí, todos veían a Tim en la final, era la primera vez que Sampras no aparecía por su lado del cuadro. Eso le presionó muchísimo. Fui el mejor jugador durante set y medio, pero ganó el segundo y me mató en el tercero, no tenía ni idea de qué hacer. Paramos con 2-1 en el cuarto set, le vi la cara y sabía que se había terminado. El árbitro nos mandó a casa después de esperar cuatro horas en los vestuarios. Sabía que iba a ganar. Cuando volvimos a jugar, a lo largo de los dos días posteriores me fui sintiendo mejor y mejor, y él no jugó nada bien.

La final... nunca volveré a vivir un ambiente como ese. Tengo que decir, eso sí, que a nivel tenístico fue una final muy pobre (ante Pat Rafter). Tuvo su oportunidad, estuvo a dos puntos de ganar: cuando lo dices en voz alta parece que estás muy cerca, pero en una final de Wimbledon es una distancia enorme. Cuando saqué para partido con 8-7, ese juego fue probablemente el peor juego de la historia de las finales de Wimbledon. Jugué un juego malísimo, pero me aproveché de que él jugó aún peor. Si hubiese puesto un par de bolas dentro de la pista me hubiese roto el saque, seguro.

No sé cómo, pero gané. Es el destino. Lo pienso de verdad. Los cuatro días finales de aquel torneo ocurrieron cosas rarísimas: ¿qué otra cosa voy a creer más allá de que alguien lo estaba manejando todo?".

Qué significa pasar a formar parte del Museo de la Fama del tenis

"Mi historia acaba con el discurso que daré el próximo 17 de julio, mi historia como tenista. A veces sigo sin creerme lo que he conseguido. Siempre pensaba que podía ganar más, seguro que pude, pero puedo presumir de formar parte de un grupo con gente que ha hecho historia en el tenis, quiero pensar que yo he hecho algo bueno para el tenis y estoy orgulloso de ello. Puede que este sea el mayor honor que haya recibido nunca, porque es un reconocimiento por todo lo que hice en mi carrera. Solo con hablar de esto ya me pongo nervioso, así que imagínate cómo me voy a sentir en Newport".