Hay jugadores que sacan un plus en las grandes citas. Pueden ser irregulares a lo largo del año en el circuito, pero cuando llegan los Grand Slam muestran una imagen que sorprende gratamente. Tal es el caso de Marton Fucsovics, un tenista al que los preclasificados buscan evitar cada vez que sale un cuadro. A través de su versatilidad para variar entre un juego agresivo de golpe por golpe a un intercambio de slices, el húngaro venció a Diego Schwartzman, quien luchó hasta el final, por 6-3, 6-3, 6-76) y 6-4 en la tercera ronda de Wimbledon. Su próximo rival será Andrey Rublev.
Fucsovics le puso punto final al camino de Schwartzman en Wimbledon

