Hace no tanto tiempo, Dinamarca produjo un diamante en bruto que llegó a la cima del circuito femenino. Al principio despertó filias y fobias, en especial por su particular estilo de juego, quizás demasiado defensivo para algunos gustos, y por el hecho de haber llegado al número 1 sin haber conquistado antes un Grand Slam. Sin embargo, pasó el tiempo y Caroline Wozniacki supo encontrar el amor del mundo del tenis, desafiando sus límites y firmando una carrera excepcional con corona de Major incluida (Open de Australia 2018).
El país nórdico no ha tenido que esperar demasiado para posar sus ojos en una nueva tenista. Es más: muchos afirman que el potencial es incluso mayor del que disponía Caroline. Si una cosa llama la atención y la caracteriza es su personalidad: fuerte, poseedora de un temperamento que indica un fuego competitivo tremendo. Su nombre es Clara Tauson y ayer firmó una nueva gran victoria para su lista de méritos, derrotando a la primera cabeza de serie, Alexandrova, en el WTA de Lyon.
"Esta es la segunda vez que me enfrento a una jugadora top-50, no tengo mucha experiencia aún, pero se puede decir que me ha ido bastante bien (risas). Cuando afronto estos partidos trato de jugar lo más libre posible y de mostrar lo que puedo hacer", comentaba Tauson para la WTA. ¿El otro duelo contra una gigante del circuito al que hace referencia? Ni más ni menos que su debut en Grand Slams, el pasado Roland Garros, ante Jennifer Brady. Antes había pasado la fase previa, y contra la actual finalista del Open de Australia sacó las garras y fue mejor en los momentos decisivos (ganó 9-7 en el set decisivo).
"Hace poco todos mis amigos me mandaban mensajes diciéndome que yo le he ganado a esa jugadora, que ahora es finalista de Grand Slams. Es divertido verla jugar y me hizo feliz que llegase a la final, te hace ver que tienes el nivel para enfrentarte a estas tenistas. No digo que vaya a ser finalista de Grand Slam pronto, pero cuando ves a alguien a quien has derrotado jugar tan bien, eso es algo que te da confianza. Aún necesito ser mucho más sólida a lo largo del torneo, como ella".
La guía que recibe Tauson no puede ser mejor. Y no, no nos referimos a la gran pionera de su país: la danesa entrena en la Academia de Justine Henin, en Bélgica. A priori no es mal sitio para crecer y desarrollarse. "Justine está casi todos los días en la Academia viendo cómo entrenamos, la veo bastante. Es una persona muy humilde y muy amable. La primera vez que estuve en la Academia recuerdo que me empezó a hablar como si fuésemos amigas, significó mucho para mí poder hablar con ella de esa forma y me sentí muy cómoda. No pude ver su carrera demasiado cuando crecía, pero sí he visto vídeos de tenis en YouTube cuando era más joven. Diría que a todos les gusta ver los highlights de las mejores jugadoras, así que he visto bastante de ella, enfrentándose a Venus o Serena".
Pero la relación de Tauson con el tenis es bastante especial. Dentro de su familia también tiene una figura que le apoya, le impulsa y le aconseja en base a su propia experiencia: su tío, Michael Tauson, exjugador ATP que alcanzó el puesto #101 del ranking y cosechó buenas victorias en Copa Davis ante tenistas como Horst Skoff o Emilio Sánchez Vicario. Todo esto, claro, forma un cóctel explosivo para que la joven danesa haya crecido con tenis desde que era muy pequeña.
"Lo que más me gusta del tenis es que puedo decidir a dónde quiero jugar la bola, que depende de mí si gano o pierdo. No soy alguien para deportes de equipo, ¡eso seguro! Está claro que hay un rival al que tienes que ganar, pero soy yo quien decide dónde y cómo juego los tiros. Me encanta la táctica, siento que el tenis es como un juego de mesa y nunca sabes cómo te va a jugar tu rival, porque todas las jugadores son distintas entre ellas. El componente individual es, para mí, lo mejor.
El tenis es el único deporte al que he jugado. La gente se sorprende cuando lo comento porque los niños siempre suelen probar varios. Mi tío, Michael Tauson, es un exjugador, así que todos hemos llegado a probar este deporte, es algo que está ahí desde hace varias generaciones. Él llegó al #101, ¡el peor ranking posible! Con ser top-100 ya le habré superado (risas)".
Altas miras pero tranquilidad en 2021
Entre Netflix, videollamadas con sus amigas desde Bélgica y series criminales como The Blacklist transcurre el tiempo libre de una jugadora que, como habrán podido comprobar, tiene sus ojos fijados en grandes metas. Para 2021, sin embargo, la pandemia le ha enseñado que marcarse un objetivo fijo es casi inútil: "jugar todos los torneos WTA posibles" es la máxima meta. Dentro del top-150, los ITF parece que empiezan a quedársele cortos, pero la situación obliga a ser despiadada para poder llegar arriba. El torneo de Lyon a buen seguro que es una buena oportunidad de destaparse al mundo.

