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Schwartzman: "Veo imposible mantener este nivel de intensidad hasta los 35 o 37 años"

Alejandro Arroyo - 18 ene 2021 | 14:07

En una reciente entrevista, Diego Schwartzman se abre emocionalmente sobre temas ajenos al tenis, entre ellos, su relación con Maradona.

Una victoria histórica con sabor amargo para Schwartzman

Es uno de los tenistas más respetados del circuito, sus últimos años ha progresado sin descanso, dando a conocer un juego aparentemente acotado por sus limitaciones físicas, convertidas en fortalezas a través de sus manos y su movilidad. Sin embargo, Diego Schwartzman tiene muchas cosas aún por contar que la gente desconoce. Sus inicios, sus opiniones, su familia.

En una extensa entrevista con 'La Nación', el 'Peque' se abre sobre multitud de temas, incluida su relación con Diego Armando Maradona, icono del país, fallecido a finales de 2020, y que sumió a Argentina, también a Schwartzman, en una profunda tristeza. El 'Pelusa' mandaba a su compatriota largos audios tras derrotas duras, ayudando a un Schwartzman cuyos inicios, como cuenta, pudieron ser más complicados a nivel familiar.

"Es que la historia salió bien, pero pudo haber salido claramente mal", narra el 'Peque' a raíz de cómo sus padres se enfocaron en su carrera, dejando algo de lado a sus otros hijos. "No solo porque mis padres se endeudaran, sino por pasar tanto tiempo con uno de sus cuatro hijos. Con mis hermanos estamos bien, como si nada,, pero mi madre venía conmigo a todos los torneos, porque no podíamos pagar un 'coach'. Todo lo que hacía mi familia era para que yo pudiera formarme y progresar. Con mis hermanos podrían haber surgido conflictos".

En esos años se forjó un Schwartzman que creció con la estigmatización de su estatura, y que también generó algunos miedos personales que requirieron de una psicóloga cuando tenía 11 años. Estabilidad mental que parece tener mayor importancia para aquellos que, desde Sudamérica, deben recorrer distancias mucho más largas que los europeos para competir en el circuito. El argentino no se ve estirando su carrera a edades tan avanzadas por este motivo.

"Las limitaciones que tenemos te hacen fuerte mentalmente. Geográficamente, los jugadores sudamericanos partimos en desventaja, porque el tenis está centralizado en Europa. Nuestra trayectoria, comparada con la de un europeo, es diferente. El desgaste físico y mental es mucho mayor. No quiere decir que a la hora de competir no estemos en las mismas condiciones, pero sí que la carrera puede ser más corta. Hoy un europeo puede llegar a los 37 años, pero yo veo imposible mantener este nivel de intensidad hasta esa edad, por más que me esté yendo muy bien".

Entre sus opiniones, Schwartzman profundiza sobre el racismo o la homofobia. El argentino defiende que no existe en el circuito pero entiende que en la sociedad siguen existiendo. El tenista sudamericano cree que el tiempo logrará borrar estas actitudes, y serán próximas generaciones quienes convivirán en una sociedad ausente de racismo. "El racismo no lo puedo entender, de verdad. También hay deportes en los que especulan si hay jugadores homosexuales o no, y la verdad es que no lo entiendo. ¿Y si hay alguien homosexual en el vestuario, qué sucede? No pasa nada. Creo que eso viene de muchos años atrás, antes de nuestra generación, pero la gente lo fue superando. Pronto, en próximas generaciones, no habrá discriminación ni racismo. Desaparecerán. El racismo sigue existiendo, aunque en el circuito actual yo no lo veo".

Su relación con Diego Maradona

No se escapa el entrevistado de compartir su vínculo con Diego Maradona. El que fuera en vida, y tras su muerte, ídolo de todos los argentinos, falleció en noviembre, hecho que rompió a todos los argentinos. Era común que Diego tuviese relación con los grandes deportistas compatriotas suyos, siendo cercano con ellos y estando pendiente de sus resultados. Por ese vínculo que se fue creando, el 'Peque' estuvo especialmente afectado por la pérdida irreparable del que fue icono del pueblo argentino.

"(...) Enciendo el teléfono, empiezo a mirar y no podía entender... me mató. A partir de ahí y hasta ahora, cada vez que escucho una canción, me pongo a llorar. Era fan de Diego y no sólo del jugador, porque no lo vi jugar. Le conocía y hablábamos mucho por teléfono. Cuando terminaba un gran partido, o uno malo, me mandaba un audio. Siempre. Muy largos. Los tengo guardados y cuando los escucho me emociono. En algunos era más divertido, pero en otros se ponía como líder y me daba enseñanzas. El primer audio que recibí fue emocionante."