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Cecchinato: "El nacimiento de mi hijo me hizo redescubrir la serenidad"

Alejandro Arroyo - 11 ene 2021 | 18:07

El italiano Marco Cecchinato cuenta cómo se ha preparado y qué ha cambiado para poder volver a ser el que deslumbró en 2018.

Marco Cecchinato. Foto: Getty

Marco Cecchinato quiere acercarse a ser quien fue. No olvida el circuito aquel 2018 del italiano, cuando llegó a las semifinales de Roland Garros y alcanzó el número 16 del ranking mundial. Ejemplo de llegar y no lograr mantenerse, y en mitad de una revolución en el tenis italiano, Cecchinato, sin tanto foco y habiendo perdido mucho fuelle en la clasificación, cuenta en 'Sky Sport Italia' cómo se ha preparado y qué ha cambiado en su vida, con el nacimiento de su hijo, para haber recuperado las ganas de volver al mejor nivel.

El italiano cuenta cómo la alianza con su entrenador y la preparación realizada le han permitido ganar confianza y autoestima. "Sí, hay cosas positivas, tanto en el campo como en la actitud, pero también a nivel físico. Ahora estoy bien, he trabajado mucho. Este parón me ayudó porque tuve la oportunidad de volver a ponerme de pie y pasé muchas horas en el campo con Max (Massimo Sartori, su entrenador), especialmente en el primer período, porque necesitaba encontrar esas buenas sensaciones que tenía un poco olvidada, de ser número 16 a estar fuera del top-100. Muchas derrotas en la primera ronda, malas sensaciones, tuve un período difícil. Muchas críticas, con gente que empieza a hablar mal y a criticarme. Por un lado sufrí, pero por otro tenía muchas ganas de volver a recuperarme”.

Un Massimo Sartori para el que Cecchinato tiene grandes palabras. “Para mí Max es el mejor entrenador de Italia. Viví con él dos años desde que salí de casa, cuando tenía 17 años y en esa etapa crecí mucho. Más que reconstruir, tuvimos que volver a encontrarnos. Tratamos de que volviera a jugar como antes (...). Creo que ha mejorado mucho también en pista dura al aire libre. Mejorar en cemento también le aporta margen de mejora en arcilla. Y luego hay que trabajar un poco el revés y el servicio. En París, cuando llegó a la semifinal de Roland Garros, sirvió muy bien. Por último, en su juego siempre debe mantener la pelota pesada y los oponentes alejados de la línea de fondo”.

Sin embargo, es evidente que haber sido padre es un punto de inflexión en su vida. “Volví a ser muy sólido, también a nivel físico. Hay muchas cosas positivas, y luego este año también tuve la alegría más importante, la más hermosa de mi vida, el nacimiento de mi hijo Edoardo. Me dijeron que el nacimiento de un hijo cambiaría mi vida y es verdad, mi vida ha cambiado mucho. Me siento mucho más responsable, veo las cosas de otra manera. Para mí fue importante, porque me dio mucha energía positiva. La elección de Max y el nacimiento de mi hijo me hicieron redescubrir la serenidad y las ganas que hacía tiempo que echaba de menos”.

Una meta para el 2021.

"No tengo una objetivo de clasificación preciso, pero me gustaría jugar esos setenta partidos que jugué en la temporada 2018, con ese deseo, con esa carga y esa energía positiva que tenía cuando entraba al campo."