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Nadal desvela cuáles han sido los dos títulos de Roland Garros más complicados

El español repasó además algunas anécdotas curiosas de su carrera, habló de su rivalidad con Federer y reflexionó sobre cómo afronta el futuro.

Rafael Nadal, torneos más difíciles Roland Garros 2020. Foto: gettyimages

Más prolífico que nunca está siendo Rafael Nadal en cuanto a entrevistas sosegadas y profundas en los últimos tiempos. El español volvió a sentarse con calma ante un entrevistador de postín y ofreció una charla muy interesante y repleta de matices para RTVE, en la que hizo un repaso a su carrera prestando especial atención a algunos asuntos candentes. Uno de ellos es cómo afronta el futuro y da la sensación de que los aficionados al tenis pueden estar tranquilos ya que se vio a un Nadal más decidido y firme que nunca a la hora de dejar claro que mantiene una gran ilusión y que no contempla la retirada del tenis profesional a corto plazo.

  • Importancia de Toni Nadal en sus inicios y rutinas de concentración

"No sé cuantificar a nivel de porcentaje lo importante que es mi tío en mi éxito, pero hay un principio básico como el de que probablemente si no fuera por él, no me habría dedicado a jugar a tenis. También he sentido muy de cerca el apoyo de toda mi familia y mi entorno", aseveró un Rafa que desveló haber empezado a los 3 años, compatibilizándolo con el fútbol hasta los 13 años. "A los 10 mi tío me obligó a jugar con una mano y me surgió espontáneamente hacerlo con la izquierda", dijo.

Cuestionado acerca de sus muchas rutinas entre puntos, aclaró algo curioso. "Yo jamás haría nada para molestar o despistar al rival. Sí que es cierto que lo del pantalón lo he hecho toda la vida, no tiene remedio. El resto de cosas las he ido incorporando porque son la manera que tengo de poder mantenerme concentrado. Es verdad que puedo tardar más que otros jugadores a la hora de sacar, pero por eso precisamente me parece perfecto que haya un reloj que mida el tiempo y yo me adapte", aseveró el español.

  • Rivalidad con Federer de partidos memorables

"Tenemos una buena relación, somos grandes compañeros. Para mí, la final de Wimbledon 2008 es uno de los partidos más emocionales de toda mi carrera. Me dolió mucho perder la del 2007 porque me veía preparado y tras el partido pensé que quizá no volvería a tener otra oportunidad así. Fue épico porque hubo de todo, la gente que lo vio por televisión no se hace una idea de la poca luz que había en los últimos puntos, estábamos al límite", destacó.

Fue preguntado por el Open de Australia 2009, donde pudo sobreponerse a un esfuerzo titánico en semifinales ante Verdasco. "Estaba hecho polvo antes de la final, me sentía con muy poca energía y con una sensación aplatanamiento. Unas reflexiones que me hizo Toni antes del partido fueron importantes y empezar bien se antojó clave para engancharme al partido y poder sobrellevar el cansancio. Después de aquello estuve varios días absolutamente reventado", declaró entre risas

  • La magia de la Copa Davis y los Juegos Olímpicos

Nadal siempre se ha caracterizado por ser un jugador con mucho carácter y dar el máximo en citas donde defiende algo más que su propio interés, sino los de todo un país. "El partido ante Roddick en la final de 2004 es uno de los que marcan mi carrera y que jamás podré olvidar. Creo que se recuerda mucho esa actuación mía por la novedad y lo joven que era, pero el artífice real del triunfo fue Carlos Moyà que ganó dos partidos", comentó. "Respecto a los JJOO, viví momentos inolvidables. El oro en dobles junto a Marc, uno de mis mejores amigos, fue una alegría inesperada y enorme".

  • Repaso de sus triunfos en Roland Garros

"Mi primer título allí no creo que fuera de los más complicados ni el más sorprendente. Yo llegaba ya como favorito por haber ganado los principales torneos sobre tierra batida y la juventud te da ese desparpajo y es osadía que se necesita, tenía energía de sobra", desvela un hombre que tiene claros cuáles han sido los más difíciles. "Me quedaría con el de 2011, porque estaba siendo un año difícil para mí, y sobre todo, con el de 2020. Este fue el triunfo más inesperado por las condiciones en que jugamos", destacó.

"Yo sufro muchísimo jugando con frío, mi cuerpo se resiente. Además, las bolas no me cogen los efectos, sentía que mis tiros eran menos efectivos. Pero poco a poco fui mejorando y la clave fue el calentamiento que hice antes de la final. Ahí las sensaciones fueron inmejorables y salí a pista con la convicción de haber recuperado mi máximo nivel. Eso sí, el marcador pudo ser abultado, pero se produjeron momentos clave que podrían haberlo cambiado todo, incluso en los dos primeros sets", aseguró.

  • Percepción del futuro y talante ante la retirada del tenis profesional

"Nunca se sabe, quizá haya llegado ya a mi límite, esas cosas no se pueden saber. Lo que sí sé es que mantengo una gran ilusión por seguir trabajando y dándome la oportunidad de ser competitivo, quiero que cuando llegue el día de dejarlo haya sido después de haberlo dado todo. Tengo muchas pasiones más allá del tenis y eso me quita presión, no estoy pensando en cómo será mi vida después del tenis. Es un escenario que todavía no contemplo y lo afronto con naturalidad", destacó Rafael Nadal con su entereza habitual.