Escenario. Puente Romano, en Marbella, desde donde sigue entenando Novak Djokovic. Un partidillo entre el número 1 del mundo y una de las grandes promesas del tenis español, Alejandro Davidovich. De repente, un globo de Djokovic que parece definitivo. La foto final: Djokovic alza los brazos... pero por el extraordinario golpe que conecta el malagueño, de espaldas a la red. Soberbio.
------ pic.twitter.com/bWvkOJ2NJV

